lunes, 2 de mayo de 2016

Análisis de los resultados (XIV de XVIII)


Sobre el inicio de estos proyectos editoriales
Ninguna de las seis publicaciones cumplieron los cuatro pasos previos que recomienda Garrido (2002 - 2003) para lanzar un medio al terreno editorial, es decir, (1) investigación de mercado y estudio de factibilidad, (2) diseño editorial, (3) elaboración del manual de estilo y (4) delimitación de las normas de estilo gráfico.

Cuando se habla de estudios de factibilidad el presente investigador no se refiere a complicadas investigaciones de mercado concebidas por expertos en la materia, sino a la necesidad de sondear el terreno en donde se va a «mover» la revista, es decir, consultar la opinión de los posibles anunciantes para evaluar cuánto están dispuestos a pagar, preguntar a los futuros lectores sobre qué les gustaría leer, etc.

Sólo la guía En Ambiente realizó un estudio poco sistemático entre los potenciales clientes y lectores. Esta estrategia –junto a otras acciones– le ha permitido mantenerse durante cinco años y treinta ediciones.

Respecto a las influencias del exterior, la presencia de publicaciones LGBT en países cercanos fue la causa principal que impulsó a algunos entrevistados a lanzar proyectos similares en Venezuela. Ese es el caso de En Ambiente y Equiláteros.

«Nos dio vergüenza que no teníamos nada aquí –manifiesta John Petrizzelli, integrante de En Ambiente–, siendo Caracas una ciudad cosmopolita y que en Bogotá hubiera inclusive más de una. En ese momento dijimos Bueno vamos a hacer algo en Venezuela y empezamos a hacerla nosotros mismos».

«La iniciativa tal vez surge de ver que en Perú lo hacían, que en Bolivia lo hacían, que en Ecuador lo hacían –expone Sergio Guzmán, editor de Equiláteros–. Entonces nos dijimos si se hace en todas partes por qué no hacer algo tan sencillo como una hojita doblada por la mitad con información útil para los gays en Venezuela».

Otro rasgo en común de los medios para LGBT en Venezuela es que se dan en centros urbanos. Cinco de las seis publicaciones se hicieron en Caracas; y la sexta, en la capital del estado Mérida. Esto quizás se deba a que las minorías sexuales encuentren entornos más tolerantes y flexibles en las grandes ciudades. También esto podría explicar por qué no existen publicaciones para homosexuales en pequeños pueblos del interior del país como San Sebastián de los Reyes, Valle de la Pascua o Calabozo.

Sobre el cierre de estos medios impresos
Las principales causas de interrupción obedecen a problemas financieros. Estas publicaciones son económicamente muy frágiles. Las cinco que ya no se editan, desaparecieron por falta de recursos monetarios.

Con Igual Género, las crisis internas del MAV también influyeron en su cierre. En Equiláteros los ataques contra el boletín pusieron en peligro otros programas de la Sociedad Wills Wilde.

Sólo En Ambiente continúa editándose. ¿Cuál es su secreto? La guía permanece saliendo porque (1) tiene un fondo de reservas que le permite seguir cuando no hay suficientes anunciantes, (2) es un proyecto que no exige mucho tiempo, (3) la guía nunca ha dejado de ser rentable, (4) ninguno de los integrantes vive de ella, (5) han descubierto otras fuentes de financiamiento como las fiestas y (6) posee un equipo consolidado que está comprometido con esta labor.

La publicaciones estudiadas –incluyendo la guía– demuestran poca capacidad de adaptación a las modificaciones del ambiente. Con frecuencia no son capaces de generar la entropía negativa necesaria para ajustarse a los cambios del entorno. Si aumentan los costos de impresión, no adaptan el formato a uno más económico; si se reducen los ingresos, no diversifican las fuentes de financiamiento; si el proyecto exige mucho tiempo, no se estudia la posibilidad de dilatar la periodicidad; si los lectores se muestran apáticos, no se intenta descubrir qué les gustaría leer. Hay una resistencia al cambio en estos proyectos y en muchas oportunidades los participantes prefieren cerrar que adaptarse.

La política editorial de estas publicaciones
La mayoría no son medios para toda la comunidad gay, lésbica, bisexual y transgénero. Generalmente se dirigen a los hombres homosexuales lo que se refleja en las portadas, el uso de las imágenes, el diseño interno y los contenidos. Con frecuencia invisibilizan los temas y las secciones para las mujeres lesbianas. Se excluyen a los otros integrantes de las minorías sexuales, como los hombres y las mujeres bisexuales y los hombres y las mujeres transgéneros.

Hay dos excepciones. La primera es Viceversa que mantuvo un espacio permanente para las lesbianas. La segunda es Igual Género que desarrolló una política de inclusión hacia todos los integrantes de estos sectores y fue la única revista que dedicó al menos una de sus portadas a cada uno de los miembros de la comunidad LGBT.

Aunque estos medios impresos querían ser de distribución nacional, en la práctica fueron ensayos localizados en regiones específicas. La cobertura en el territorio es muy limitada y los sistemas de distribución se construyen generalmente a partir de redes informales de amigos. Con la excepción de Equiláteros, más que la historia de las publicaciones LGBT de Venezuela, se podría hablar de la historia de las publicaciones LGBT del área metropolitana.

En cuanto a la filiación política, ninguno de los medios se ha identificado abiertamente con algún grupo político de izquierda o de derecha, aunque sus integrantes sí posean preferencias políticas, como queda registrado en las entrevistas. Las seis publicaciones son apartidistas, lo que no quiere decir que sean apolíticas. Entendido, por ejemplo, estaba influenciado por la filosofía del movimiento gay italiano y por las ideas de Mario Mieli un escritor homosexual y comunista. Entendido además proponía la transformación de la sociedad para acabar con un sistema falocentrista, heterosexista y homófobo. En el Movimiento Ambiente se discutió la posibilidad de fundar un partido político que representara a los LGBT, mas esta iniciativa no logró concretarse.

No son experiencias partidistas pero sí son políticas. En los editoriales de Entendido, Igual Género, En Ambiente, Viceversa, Equiláteros y La Voz de Lambda se observa –en diversos grados y enfoques– el compromiso con el colectivo LGBT, con la no discriminación y con el respeto de sus derechos humanos. Eso evidencia una propuesta política, pero no partidista.

En el aspecto político hay una tendencia curiosa. Después de Entendido en el ochenta, no hay otras publicaciones que se definan con alguna ideología específica ¿A qué se deberá la «desideologización» del movimiento de liberación LGBT? ¿Responde a una tendencia general de los movimientos de protesta en los últimos veinte años? ¿Obedece al fracaso de las grandes ideologías que prometían resolver los principales problemas del ser humano? ¿o se debe a la naturaleza de las exigencias y demandas del colectivo LGBT, que algunos califican como aspectos de la esfera «privada»? Quedan estas preguntas abiertas a futuros investigadores.

El contenido de estas publicaciones
No hay temas o palabras prohibidos. Entendido e Igual Género evitaron tener secciones con un alto contenido sexual. En todas las publicaciones en diversos grados hay elementos homoeróticos como el uso de imágenes masculinas semidesnudas, el «estilo macho», escritos sugestivos o anuncios de locales vinculados con el comercio sexual (saunas, líneas calientes, tiendas de juguetes eróticos, etc.).

Sólo en el diseño de La Voz de Lambda y En Ambiente se observa pornografía suave, es decir, imágenes de hombres semidesnudos que simulan tener relaciones sexuales o muestran sus genitales.

En cuatro publicaciones el tema del SIDA no posee una sección permanente. El caso de Entendido es lógico, cuando arranca la revista no había aparecido la enfermedad. De las experiencias posteriores sólo Igual Género y Equiláteros mantienen un espacio fijo sobre el tema. Vale mencionar que estos dos medios junto a La Voz de Lambda estaban financiados con recursos vinculados con la enfermedad. El boletín de Lambda a pesar de que se mantiene con dinero relacionado con el VIH, no tiene un espacio permanente para hablar del virus.

En ninguna de las publicaciones hay secciones destinadas a los heterosexuales, pero en Igual Género, Entendido y Equiláteros se confirma un interés en llegarle a un sector más amplio de la comunidad en general.

La organización interna
Los equipos están integrados principalmente por hombres homosexuales y los grupos no poseen un carácter cosexual porque hombres y mujeres no participan en proporciones similares. Sólo Igual Género contó en una etapa con un número significativo de mujeres entre sus colaboradoras, pero su participación fue muy limitada.

Este hecho tal vez obedezca a las características del movimiento LGBT venezolano, que hasta la fecha ha sido motorizado y dirigido por hombres. Recientemente se fundó Amazonas de Venezuela, la primera organización de lesbianas, pero en las otras organizaciones del país las mujeres continúan desempeñando roles secundarios.

Los grupos que participan son generalmente pequeños. Los organigramas tienden a ser horizontales. Los boletines informativos La Voz de Lambda y Equiláteros y la revista Igual Género son proyectos personales, la guía En Ambiente y Viceversa son ideas impulsadas por tríos. Sólo Entendido tenía un equipo más numeroso que estaba entre los seis y ocho integrantes.

Todos los participantes terminaron sus estudios de bachillerato. La mayoría tiene formación universitaria, pero muy pocos están relacionados con el área de la comunicación social, la publicidad o el diseño.

De las seis publicaciones, cuatro tienen por organización madre a una ONG que trabaja con LGBT o VIH/SIDA y dos son iniciativas de capitales privados.

Respecto a los procesos internos: (1) No hay sistemas de recompensa formales. La mayoría de los participantes prestan un trabajo voluntario sin recibir remuneración económica a cambio. Quizás esto se deba a la naturaleza de las publicaciones. Para muchos de sus integrantes LGBT hay un compromiso con el tema porque es un área sensible y su participación no está supeditada a recibir o no una remuneración económica. Sin embargo, se observa que hay otros sistemas de recompensas. Muchos colaboradores consiguen compensaciones psicológicas, afectivas y sociales, por ejemplo, muchos de los colaboradores terminan consiguiendo parejas, grandes amigos, relaciones pasajeras o sexo. Esto puede compensar el hecho de no recibir salario. Adán Lira, integrante de Entendido, recuerda: «La revista me ayudó a liberarme de no sé cuántos prejuicios o al menos gracias a esta revista, y sobre todo al grupo, comencé a ver el mundo de otra manera con tantos colores como los de la bandera gay». (2) No hay sistemas de control y evaluación formales. (3) La toma de decisiones depende de cada experiencia. En Entendido y Viceversa era por consenso, en Igual Género, Equiláteros y La Voz de Lambda había alguien que tenía la última palabra. En la guía En Ambiente las decisiones se toman dependiendo del área. Si es el contenido, la publicidad o la organización de eventos cada integrante tendrá un peso diferente.

Relaciones con otras instituciones
(1) No se reseñan vínculos de las seis publicaciones con otros grupos de protesta, como el movimiento feminista, el ecologista, etc. Entendido plantea la importancia de establecer esos nexos pero no se materializan o al menos no queda registrado en la revista. (2) Ninguno de los proyectos establece lazos con los centros universitarios del país. (3) La relación del MSDS con Igual Género y La Voz de Lambda fue buena y produjo beneficios a las publicaciones. Sin embargo, con Equiláteros no pasó lo mismo. El boletín fue blanco de críticas de algunos representantes del MSDS. (4) Cuatro publicaciones mantuvieron vínculos productivos con ONG’s del país que trabajan con LGBT o VIH/SIDA. Viceversa es la única que manifiesta tener inconvenientes con algunas fundaciones y asociaciones. (5) Igual Género y Entendido mantienen relaciones con organizaciones LGBT del mundo. (6) Sólo Entendido intenta contactar a algunos partidos políticos a través de conversaciones con sus principales líderes.
 
Medios alternativos: acceso, participación y autogestión
Ninguna de las publicaciones puede considerarse como un medio alternativo porque (1) no facilitan el acceso y la participación del público en la producción de la revista, (2) establecen relaciones verticales y unidireccionales con su audiencia, (3) la toma de decisiones está centrada en unos pocos, (4) hay pocos canales de comunicación con los lectores y (5) promueven un monólogo con el público en lugar de un diálogo.

Aciertos y errores de estas experiencias
El autor de este trabajo coincide con Edgar Carrasco, editor de Entendido, cuando expresa que el gran acierto de ellos fue tener una línea editorial que enfocara el tema desde el punto de vista político y de derechos humanos y no que se intentara descubrir las causas biológicas o fisiológicas de una u otra orientación sexual. Otro acierto, esta vez en el caso de En Ambiente, es haber creado un fondo de reservas.

En cuanto a los errores, uno de ellos fue no involucrar a la comunidad LGBT en la elaboración de las publicaciones, no hacerlas construcciones colectivas sino proyectos personales o de grupos reducidos. Otro error es no registrar las revistas en el depósito legal (En Ambiente) o no llevar los ejemplares a la Biblioteca Nacional (Viceversa), con lo que se priva a las futuras generaciones de conocer estos medios impresos y refleja una visión limitada y sin sentido de trascendencia por parte de los creadores.

¿Es un error que el medio no se dirija a toda la comunidad LGBT? Depende. Si el equipo decide de manera consciente hacer una revista para un solo sector de las minorías sexuales, no puede considerarse un error.  Es válido producir un medio que esté dirigido exclusivamente a hombres gays o mujeres lesbianas o transgéneros. Si el grupo editor así lo establece, es una decisión  legítima.

El error viene cuando se dice hacer un medio para TODA la comunidad LGBT y se desea asumir la vocería de TODOS los LGBT, pero se invisibilizan a las lesbianas, los bisexuales y los transgéneros. Eso sí es un error.

El investigador se permite agregar una interrogante. Si se hace una publicación para un grupos minoritario como los LGBT –que además tienen una situación de hostigamiento y discriminación constante– y además esa publicación se dirige a una minoría dentro de esa minoría ¿no se pierde la posibilidad de tener un público meta más amplio? ¿no se desaprovecha la oportunidad de tener más lectores potenciales?

Fortalezas y debilidades de estas experiencias
La principal fortaleza es saber con claridad cuál es el objetivo de la publicación. En los casos en que esto se conocía, había coherencia entre las metas y el contenido. En el caso de Igual Género es positivo poder contar con un equipo de colaboradores integrado por hombres y mujeres de todas las tendencias sexuales porque le otorga a la revista mayor riqueza y diversidad temática.

Entra las debilidades están (1) no ser proyectos autosostenibles, no necesariamente rentables porque el objetivo de Equiláteros y La Voz de Lambda no era generar ganancias, pero sí ser autosostenibles, (2) tener equipos poco consolidados, (3) concentración de tareas en pocas personas, (4) ser muy frágiles en materia económica y (5) no dirigirse a todos los sectores de la comunidad LGBT.

Principales logros
El principal logro es haberlas hecho, haberse atrevido. Estas empresas editoriales también han colaborado a construir un sentimiento de comunidad en la población LGBT del país y, específicamente, del área capitalina. Gracias a estos proyectos los gays y lesbianas tienen espacios propios para hablar desde el «nosotros» y exponer sus denuncias.

Otro logro es tener una comunidad LGBT mejor informada de los servicios que brindan los locales de ambiente, de los temas relacionados con su orientación sexual, de su historia como movimiento, de sus avances y éxitos en otros países, etc.

Igual Género también demostró que sí es posible hacer una publicación con un reconocido grupo de profesionales y que estuviese destinada a toda la comunidad LGBT. La guía En Ambiente es la única que ha llegado a los treinta números.