viernes, 21 de marzo de 2014

¿Qué se puede hacer desde una alcaldía o intendencia por la diversidad sexual?


Esta pregunta me ha rondado la cabeza en los últimos años. He garabateado algunas respuestas en estas notas anteriores. En las democracias, el nivel local es el más cercano a la ciudadanía. Sin embargo, por nuestra tradición presidencialista, no le damos mucha importante al poder de transformación de las decisiones tomadas por las autoridades locales.

Creemos que se puede hacer muy poco desde una alcaldía por la diversidad sexual. Difiero de esa idea. Acá comparto varios ejemplos.



1
En Bogotá, el alcalde Gustavo Petro lanzó la campaña "En Bogotá se puede ser LGBT" para promover el respeto a las personas sexodiversas. A esto se le suma la apertura de una casa-refugio para mujeres y personas LGBT víctimas de violencia. Por último, esta alcaldía ha organizado varias ediciones de la Semana de la Diversidad Sexual y de Género de Bogotá.

2
En la Municipalidad de Providencia en Chile, el concejal abiertamente gay, Jaime Parada, logró que se ampliara la definición de familias. Ahora las parejas gays y lésbicas podrán disfrutar los beneficios de las dependencias municipales. Jaime fue más allá y consiguió que la definición de familia incluyera a un abuelo con sus nietos, a dos hermanas, una tía con sus sobrinos, etc.


3
En México, específicamente en Oaxaca, inauguraron un módulo de la Dirección Municipal de la Diversidad Sexual de Juchitán. La meta es brindar información, sensibilizar y orientar a la ciudadanía sobre este tema. El encargado de esta dirección es Enrique Pedro Godínez Gutiérrez. Esta dirección compartirá espacios con la Regiduría de Igualdad de Género y Derechos Humanos de la Alcaldía de Juchitán. Esta inauguración es un claro mensaje del alcalde y del consejo municipal a los habitantes de ese municipio sobre la necesidad de erradicar la intolerancia y los prejuicios.

4
En Ecuador el grupo Silueta X y el Observatorio GLBTI presentaron una ordenanza antidiscriminación en la ciudad de Guayaquil. La propuesta prohibiría cualquier tipo de violencia basada en la raza, el sexo, la clase, la orientación sexual y la identidad de género. Si quieres saber cómo avanza, escribe a siluetax@gmail.com

5
La alcaldía de Valparaíso en Chile izó la bandera arcoiris en su fachada durante tres días, para conmemorar el 20 aniversario de un incendio en la discoteca gay Divine donde murieron 16 personas. El siniestro ocurrió el 4 de septiembre de 1993 y ahora la comunidad LGBT chilena organiza jornadas de reflexión ese día.

6
La visibilidad de políticas y políticos abiertamente LGBT también ayuda. Acá un repaso. El primer alcalde gay de México es Benjamín Medrano. Salió del closet en su campaña y arrasó en las urnas. Ahora es el alcalde de Fresnillo en Zacatecas. Cuba tiene a su primera concejala transgénero. Ella fue electa con los votos de su comunidad. Les hablo de Adela Hernández la nueva vocera de la comunidad de Caibarién en Villa Clara. En Chile ya hay dos concejales LGBT y un diputado gay. En Valparaíso está la transexual Zuliana Araya, en Provindencia está Jaime Parada y en el congreso Claudio Arriágada.

7
También hay otras acciones sencillas que representan una clara señal contra la homofobia. Por ejemplo, en Argentina, el Concejo Municipal de Rosario declaró al concejal chileno Jaime Parada, “visitante distinguido” de la ciudad por su lucha en materia de derechos humanos de los grupos LGBT. Jaime es activista gay y vocero del Movimiento de Integración y Liberación Homosexual. Él viajó a Rosario para participar en el Primer Encuentro Latinoamericano de Sociedades Educadoras.

8
Termino en Venezuela. En el Municipio Sucre, ubicado en el área metropolitana de Caracas, el Consejo Legislativo aprobó una ordenanza donde declara el 17 de mayo Día Municipal contra la homo-lesbo-transfobia. En Puerto Ordaz se impulsa una idea similar. Por su parte, el Cabildo Metropolitano en Caracas aprobó una ordenanza contra la homofobia.

Estas ordenanzas de Sucre y el Cabildo Metropolitano tienen un enorme peso simbólico. Sin embargo, comparto las observaciones de mis compañeras de la Fundación Reflejos, Ana y Elena. ¿Para qué sirve un decreto o una ordenanza si no tiene una aplicación concreta en la realidad? Los dos documentos son como saludos a la bandera. Valiosos en el plano simbólico, pero se puede dar un paso adelante. A continuación un ejemplo.

9
En 2008, Tamara Adrián redactó una propuesta de Ordenanza que tenía líneas de acción concretas para los municipios del área metropolitana de Caracas. En el texto se imponían multas a los locales y restaurantes que no permitieran el ingreso de personas LGBT. Se sancionaba a los hoteles que cobraran una tarifa más alta a las parejas gays y lésbicas (Esto sigue ocurriendo al menos en Caracas). La ordenanza creaba oficinas de atención ciudadana para las personas LGBT, proponía cursos de formación a los servidores y servidoras públicas en materia de diversidad sexual (bomberos, enfermeras, policías, trabajadores municipales, etc.), e incluso planteaba crear un órgano consultivo para hacerle seguimiento a estas políticas. Los integrantes de este órgano debían ser escogidos por votación popular entre la población LGBT.

La dinámica político-partidista venezolana barrió el debate sobre diversidad sexual en ese momento y después las organizaciones no le hicieron seguimiento a esta propuesta. Creo que la ordenanza se aprobó en una ciudad en Colombia y fue un éxito. Si consigo el texto, lo publico en el blog.