miércoles, 4 de junio de 2014

La Monja Alférez o un testimonio de travestismo en la Colonia


¿Es posible? ¿Una mujer que decidiera vestirse de hombre y luchar en las colonias americanas a favor del Rey de España? Sí, es posible. Se llamaba Catalina de Erauso y pasó a la historia como La Monja Alférez.

Acá te cuento su historia.
Catalina de Erauso nació en 1592 en San Sebastián, en el seno de la pequeña nobleza guipuzcoana. Sus padres la metieron al convento porque no podían pagar la dote.

A los 15 años huyó del convento y se cortó el pelo como un hombre. Desde entonces se hizo pasar por varón. Trabajó como paje por muchas ciudades hasta que se embarcó en Sevilla para las Américas.

Llegó a Panamá, de ahí viajó a Perú y luego a Chile.
 
Su vida estuvo marcada por muchos incidentes, que implicaron duelos, a los que ella respondía matando al que la ofendía. Cada vez que mataba a alguien tenía que huir.

En una de esas se enroló al ejército y peleó como el más valiente de los hombres. Luego de muchos años, regresó a España y pidió audiencia al Rey Felipe IV.

En el encuentro, le pidió al rey que le reconociera su cargo de Alférez en las guerras en suelo americano. El rey la escucha y le da el título de Alférez y una pensión vitalicia. Luego viaja al Vaticano y se reúne con el Papa Urbano VIII quien la autorizó a vestir de hombre si así ella lo deseaba.

Esto no es ni la sombra de todo lo que le tocó vivir a la Monja Alférez. Si quieres conocer un poco más sobre las aventuras de este personaje real y transgresor, debes leer el libro “Tránsfugas, travestis y traidores. Rebeldes ejemplares de la Historia de España” de Arturo Arnalte. Una lectura muy entretenida.