lunes, 22 de octubre de 2012

Oswaldo Reyes impulsó el Movimiento Ambiente de Venezuela. Acá su biografía


Rescato esta historia del baúl de la Bitácora. Esta es una reseña biográfica que escribí sobre Oswaldo Reyes cuando estaba haciendo mi tesis de grado. En esa época todavía Oswaldo estaba vivo. Era el año 2004. Me tocó ir a los Valles del Tuy ida por vuelta el mismo día y yo vivo en Guatire, que es otra ciudad satélite de Caracas. En dos platos, el viaje fue largo.

Aunque parezca asombroso, es lo único que se puede encontrar en la web sobre Oswaldo Reyes. Él fue el promotor de la segunda organización LGBTI venezolana, conocida como el Movimiento Ambiente. Acá un aporte para reconstruir nuestra historia.



Oswaldo Reyes: Entre todos los logros y metas en mi vida, el Movimiento Ambiente de Venezuela es el más grande

Querido por unos, odiado por otros, Oswaldo Reyes es sin duda un personaje que genera polémicas en la comunidad homosexual venezolana. Fue el primer candidato abiertamente homosexual del país y fundó el Movimiento Ambiente, la segunda organización GLBT de Venezuela.

Oswaldo José Reyes Martínez nació en Caracas el 24 de marzo de 1961. Desde pequeño fue un buen estudiante lo que le permitió asistir al programa de planes vacacionales para estudiantes de pocos recursos creado por Alicia Pietri de Caldera en el primer mandato de Rafael Caldera. Gracias a este proyecto Reyes conoció toda Venezuela.

Tiene cinco hermanos. «La relación con mis hermanos es bellísima, yo siento que el empuje y el equilibrio que he tenido como homosexual se lo debo específicamente a mí mamá y a mis hermanas –admite Reyes–. A los 15 años le dije a mi mamá que era gay, porque ya yo venía dando ciertas señales. Después de muchos años es que estoy conociendo a mi papá realmente. Ha sido una relación muy distante. Quizás porque mi papá abandonó a mi mamá cuando yo tenía tres meses de nacido».

Estudió trabajo social en la Escuela Metropolitana de Trabajo Social ubicada en El Paraíso. «Después hice unos estudios con Rubén Hernández en psicología de la conducta –señala– y otros en la Torre Bianco sobre educación sexual con Fernando Bianco y Juan José Moles».

En 1993 fundó el Movimiento Ambiente y al año siguiente editó la revista Igual Género. Fue el rostro más conocido de la comunidad homosexual de los años noventa. «Entre todos los logros y metas en mi vida, el MAV es el más grande», confiesa Reyes (López, 1994, p. 9). Su experiencia le ha demostrado que el trabajo comunitario es duro.

Él se define como una persona sensible y solidaria. «A veces soy muy llorón pero cuando tengo que sacar el carácter, de verdad que me transformo, cuando tengo que enfrentar algo, lo afronto –manifiesta Reyes–. ¿Una virtud? Soy muy perseverante, muy persistente, cuando quiero una cosa lucho hasta el final para lograrlo. ¿Un defecto? A veces soy un poco orgulloso».

Sus principales críticos admiran su perseverancia y el valor que tuvo al dar la cara en muchos medios de comunicación. Ybis Infante elogia «su guáramo para hacer las cosas», pero lo considera un líder negativo. Para Lowing González una virtud de Reyes es su perseverancia; y un defecto, su divismo.

«Sin duda, Reyes merece un premio a la constancia. Cada vez que había una estampida, el MAV quedaba técnicamente destrozado –agrega González– y él otra vez empezaba desde cero a armar su movimiento. En él la perseverancia es un valor bien importante. Lamentablemente dentro de esos procesos de estampidas que se generaban, se fue corriendo la voz y la molestia de la gente, por eso dentro de la comunidad GLBT él está muy desacreditado».

En 1998 Reyes logró postularse a la Asamblea Constituyente. «De esa experiencia, lo más satisfactorio para mí fue que hubo mucha gente heterosexual que recogió firmas para que yo fuera candidato y eso me pareció bien interesante. Mi hermana, mi mamá, mis primos, mis tías, las vecinas recogieron firmas». Él no sacó la cantidad necesaria de votos pero se colocó el tema de la homosexualidad en la agenda de las discusiones.

Reyes no está de acuerdo con la creación de un partido político para los GLBT, sino más bien con la creación de un partido que represente a todas las minorías del país, no solo a los gays.

«Los homosexuales tenemos que crecer mucho –aconseja Reyes–, estudiar mucho sobre nuestra temática, darnos cuenta que a veces la ciencia, así como es un instrumento de conocimiento, también es un instrumento manipulador. Lo que para ellos hoy puede ser una patología a lo mejor dentro de cinco años no lo es. Son muchas las personas que podemos ser víctimas de esa manipulación científica, ideológica, dogmática y tenemos que estar preparados siempre para enfrentarnos a eso. No podemos desmayar».

«No es posible que habiendo tantos homosexuales en este planeta, estemos tan solos –apunta Reyes–. Eso es un indicador de que algo no está funcionando bien en ese grupo de homosexuales y hay que buscar la manera que la gente genere un cambio de adentro hacia fuera, hay que buscar la manera de que la homosexualidad no esté alejada de los valores».

«Mis mensajes en el MAV –expresa Reyes– siempre estaban dirigidos a que marcháramos y peleáramos por nuestros derechos como lo hicieron los negros en EEUU. Por circunstancias personales me alejo de Caracas, dejo el MAV y mi mayor sorpresa es que al siguiente año veo a los gays marchando. Eso me llenó muchísimo, yo no estuve ahí pero di gracias a Dios por dejarme ver eso. Yo siento que de alguna manera puse mi parte, mi granito de arena».

---
González, Jorge. (2004). Historia de los medios impresos venezolanos destinados al público homosexual, lésbico, bisexual y transgénero, tesis de la UCAB. Caracas.