viernes, 27 de septiembre de 2013

El matrimonio y la capa

Oooobvio. Eso lo sabe todo el mundo. "El matrimonio es una institución sagrada entre un hombre y otro hombre usando una capa".

A conciencia. Esa paja de que es una institución sagrada nos lo quieren meter los fundamentalistas religiosos para mantener la prohibición del matrimonio entre personas del mismo sexo.

A estos cabrones se les olvida que esa misma institución era un contrato para unir el patrimonio de dos familias o clanes y en casi todas las oportunidades las mujeres no tenían derecho a opinar, y eran intercambiadas por chivos, animales del corral, dinero o un apellido. Algunas veces, las esposas eran niñas o adolescentes obligadas a casarse con viejos que tenían dinero o poder.

Esa famosa institución fue un contrato que usaron hasta el cansancio a favor de los hombres. Desde que las mujeres se soltaron el moño y no se calan a un trucutú de marido, ha aumentado el número de divorcios.

Parece que la sociedad le permitió a las mujeres salir de sus casas y tener vida profesional, carreras, etc, pero no les ha enseñado a los hombres entrar a los hogares y compartir las tareas domésticas, la crianza de los niños y niñas.

Esa parte de la tarea no se ha hecho. Quizás por eso haya tantos divorcios y los matrimonios no duren, al menos las primeras nupcias.

Yo bromeaba con unos amigos diciéndole que ya ni los heterosexuales se querían casar, ¿para qué lo vamos a hacer nosotros y nosotros, los LGBTI?