martes, 27 de agosto de 2013

Rebélate frente a dictadura de la afeitadora

Si yo hubiera nacido mujer, habría sido machorra. No porque en este momento sea el más masculino, sino porque soy un tipo cómodo, y me ladilla sobremanera algunas convenciones sociales sobre la apariencia física.

Todos mis zapatos son de tela. No uso zapatos de cuero porque me incomodan. Hecho broma diciendo que iré a la marcha en tacones, pero aquí entre nos, no aguantaría ni 10 minutos sobre esos instrumentos de tortura femenina.

Otro tipo de tortura es la de afeitarse. Antes la padecían sólo las mujeres, ahora se ha regado entre los hombres heterosexuales y gays.

Yo me niego. Me rehúso. El que me quiera, me querrá peludo.
Casi todos los tipos que van al gimnasio se depilan. Una lástima. Hay varios que se verían mangazos con su bello corporal al natural, pero ni modo…

Les dejo esta caricatura feminista. Frente a la dictadura de la afeitadora, nos rebelamos.