viernes, 9 de febrero de 2007

Rostros. Edgar Carrasco: "Sentíamos que estábamos haciendo los grandes cambios"


Jorge González Durand
Descubra la vida del activista venezolano en el área LGBT y la lucha contra el VIH/SIDA más importante del país. Un trabajador incansable, optimista, firme y solidario.

Este es un extracto de mi tesis de pregrado sobre la historia de las revistas LGBT de Venezuela desde 1980 hasta el 2004. Si quieres leer la tesis completa. Haz click a continuación


Edgar Carrasco: Sentíamos que estábamos haciendo los grandes cambios
El set de grabación estaba frío. Quince segundos y estamos al aire se escuchó en el estudio. «Buenas noches, bienvenidos al programa Reto, mi nombre es Aurora Martínez y hoy vamos a hablar sobre la homosexualidad». Esa noche el canal 5 marcó un hito en la televisión venezolana al realizar el primer programa que abordaba la homosexualidad de una manera seria. Edgar Carrasco, editor de Entendido, estaba dentro del panel. Sin embargo, una semana después, el programa salió del aire y fue censurado

El contenido de esa edición de Reto se transcribió en el octavo número de Entendido lo que le permitió a las futuras generaciones conocer el incidente y saber que Edgar Carrasco estuvo ahí, como también lo estuvo en la creación de la primera revista para gays del país, como lo estuvo en 1981 en la primera delegación que representó a Venezuela en un congreso de la Asociación internacional gay, como lo estuvo en el caso de los seropositivos y la CANTV en los noventa. El movimiento de liberación LGBT venezolano está en deuda con Carrasco, el activista gay de mayor trayectoria en el país.

¿Quién es Edgar Carrasco?
Edgar José Carrasco Terán nació el 27 de mayo de 1950 en Maiquetía. «Desde muy temprano sabía que era diferente –confiesa–, pero lo asumí muy tarde en comparación con muchas personas. Siempre lo rechacé y me acerqué mucho a la iglesia porque creía que Dios me lo iba a resolver».

Estudió derecho en la UCV de 1970 a 1975. Su estadía en la universidad le permitió conocer un amigo que lo ayudó mucho a aceptar su orientación sexual. «La primera vez que fui a un bar gay –recuerda– me fui corriendo de la puerta de la entrada. Era el Annex». En 1978 se fue a Boston por seis meses, regresó al país a finales de ese año y en 1979 comenzó a darle forma al proyecto de Entendido. «Decidí participar por la represión que había vivido toda mi vida –reconoce Carrasco–, era horrible seguir viviendo en la mentira ocultándome, eso me provocaba mucha angustia. Cuando logré liberarme comencé a llevar una vida de apertura en el gueto. Pero entonces el gueto me quedó pequeño».
«Mi experiencia en Entendido fue una época turbulenta, enriquecedora, bonita, a veces triste, a veces alegre. Hicimos tantas cosas maravillosas –agrega–, nosotros movilizábamos esta ciudad, sentíamos que en el momento estábamos haciendo los grandes cambios. Después del programa de Aurora Martínez mi familia lo tomó bien, mi madre y mi hermana fueron muy comprensivas, pero mis hermanos varones sí me fustigaron muchísimo. En esa época yo era abogado litigante y en los tribunales la gente me felicitó, me daban la mano en la calle, fue bien interesante. Sólo un juez que era homosexual me prohibió la entrada en sus tribunales».

«La primera noticia que tuve del SIDA era de una revista francesa que se llamaba Gay Pied que nos llegaba aquí –prosigue– y había un artículo en donde hacían referencia al «cáncer gay». El tratamiento informativo del VIH en la prensa venezolana fue realmente escabroso, decían cosas como el Destripador del SIDA mata a los homosexuales de Caracas y cosas así. Había mucho pánico y preocupación».

«El primer caso cercano de VIH fue el de mi amigo Julio Vengoechea. Me dijo que era positivo, yo le dije no, chico, cómo vas a tener tú SIDA y me dijo que se había hecho una prueba y había salido positivo. Cuando Julio se enferma es el momento más crítico. Muere en el 87, lo sobrevive infectado Miguel, su pareja, y después comienza toda la gente infectada a saber. Luego de esos años, avanzó la vida pero todo era muy triste».

Al ver la cantidad de amigos infectados Carrasco decidió crear en 1987 Acción Ciudadana Contra el SIDA una de las primeras organizaciones comunitarias venezolanas que luchó contra la epidemia. Él se percató que volvía el ciclo de discriminación y violación de derechos humanos, esta vez contra los seropositivos. Renate Koch es su amiga y compañera de viaje en esta nueva etapa.

En 1990 ganaron su primer recurso de amparo con la defensa de un trabajador seropositivo de la CANTV. En 1995, con la llegada de los tratamientos antirretrovirales, iniciaron acciones legales y consiguieron la base legal para que el Instituto Venezolano de los Seguros Sociales y el Ministerio de Salud y Asistencia Social proveyesen medicamentos gratuitos a todos los venezolanos infectados.

La gente que lo conoce, lo aprecia. Julio Nuño recuerda de Carrasco su integridad, su solidaridad y su valentía. Para Abdel Güerere, la dirección de Carrasco en Entendido era fundamental, él era el líder del grupo. Adán Lira lo recuerda «tan carismático como siempre; algo frívolo como todo hombre joven y moderno del ambiente en aquellos años». Oswaldo Reyes reconoce «el espíritu de lucha de este pionero que ha dedicado su vida por la no discriminación de los homosexuales y lesbianas del país».

Edgar Carrasco considera que las nuevas organizaciones LGBT del país deben consolidarse en el tema de los derechos humanos y no tratar de buscar las causas médicas de una u otra orientación sexual. «Toda esta movilización de los últimos años, lo que hace Lambda con la caminata, me parece buenísimo. Movilizar a la gente, que la gente participe en las caminatas del orgullo gay, que se hable públicamente sobre el tema, que haya gente que siga dando la cara: eso me parece que es un acierto –afirma Carrasco–, y es mejor cuando lo sigues mezclando con las reivindicaciones políticas».