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jueves, 1 de marzo de 2018

Dos poemas de Lamiae El Amrani


Palabra  

La honra para unos está
dentro de una...
para otros está
encadenada a...
una cama, a una cocina.
Unos y otros
no saben ni lo que es
LA HONRA
porque nunca han estado
solo en una cama,
en una cocina.
Ni en una mujer.
***

jueves, 5 de mayo de 2016

Despecho II de Aracelis García

 
Mejor sería en estos días dormir
no levantarse de la cama
no levantarse nunca.
Carmelo Chillida

Llanto cerveza
no quieres estar sola        ni sobria
Llanto vodka
no quieres estar sola

Llanto tequila fondo blanco
pasar inadvertida entre la gente

Llanto orejas como lunas
me hago amiga de los perros y los gatos

Llanto Buchanan
descubro la noche

jueves, 15 de octubre de 2015

Un poema de Kattia Piñango Pinto


SOY ESTA CARA DE MUJER frente al espejo y
soy justo a esta hora cuando veo a la solitaria vecina
fumarse hasta su propia rodilla
y a una gata indecisa que no sabe si maullar o si rasgar el mueble que vendrá
           [siempre acompañado de algún reclamo.

Esta cara de mujer cotidiana en el espejo sabe que no hay nada que pueda contradecir al espejo.
Y a veces siente lástima por la cara de auqella mujer
                [de la lata fría
cuyos insinuantes gestos caen en la barriga de algún
bebedor que espanta su miseria
            [con un sorbo amarillento.

martes, 12 de mayo de 2015

Necesidad de Kattia Piñando Pinto


En estos tiempos en que se hace necesario
profesar cualquier cosa
decirse miembro de algo
hacerse partidario de algún movimiento
inyectarse silicón en cualquier parte del cuerpo
lucir parecido a alguien
pensar a conveniencia de otros
poseer el poder para transgredirlo
tener dinero para malgastarlo
hacer buena poesía, o al menos,
        [una que le guste al editor
practicar aunque sea mal sexo
ir a tertulias aunque sea para quedarnos dormidos
ir a fiestas para contentarnos con la vida
[aunque al final,
terminemos arrechos con ella
estudiar “para ser alguien” aunque sigamos
            [siendo quienes somos,
irse a otro país para conseguir un sueño
que probablemente se esconde bajo la cama
y que buscamos en los asientos de algún avión
En estos tiempos en que se hace necesario
gritar consignas para luego quedar consignados
sentirnos mal y cada vez peor pero sin
perdernos las cervezas de los fines de semana
discutir siempre sobre lo más obvio para
                [evitar desnudarnos,
desperdiciar minutos en desencuentros estériles.

En estos tiempos en que se hace necesario
ser un gran ignorante y un gran altruista
en pisar tierra pero también ambicionar el cielo
en pensar como “primer mundista” sin que se
[note mucho lo mestizo
en actuar con practicidad, satisfaciendo a
            [todos, en todo, con todo
en que decimos respeto y escupimos el de al lado
en que nos proclamamos sinceros y la taza
de café que ofrecemos sabe a cortesía de
                            [hipócrita

En estos tiempos en que dicen que ya no es
[sabio callar
en que la burla cae siempre sobre uno mismo

Es necesario hacer silencio de piedra,
            [de ataúd, de cementerio.
He escuchado decir a unos pocos haber
                [sido felices
con tan sólo saborear una mañana tranquilla
en la que apenas son los rayos solares los
[que reclaman atención.

…..
Este poema forma parte del libro Temporal de Kattia Piñango Pinto. Ella nació en Caracas en 1975 en el seno de una familia de izquierda. En 1998 se graduó de Letras en la Universidad Central de Venezuela.

Me gustó su poesía porque habla como yo, sin intenciones de sonar pretenciosa, intelectual o rebuscada. Habla de la vida en la ciudad, habla de lo urbano, de lo perdido y solos que podemos llegar a sentirnos en nuestros mundos de concreto y asfalto.

Este poemario es de Ediciones La Mancha y forma parte de la colección La Buena Calle que ganó el Premio Nacional del Libro en 2005.

jueves, 9 de octubre de 2014

Poesía feminista de una venezolana


para ti soy tal vez una huera mujer
con el cabello levemente despeinado
digna de un cuadro renacentista
o de un ardiente cumplido o de un piropo
(dicho como el azar / con rebuscada elegancia)
de sobra sabes que me avergüenzo
de ese otro ser que me esquilma
y me avasalla
de repetir hasta borrarme
el gesto heredado de pálidas
enhiestas
amas de casa remotísimas
pero ciertamente hay un rótulo en la sangre
una danza del vientre
una marca rotunda
ten en cuenta muchacho de las cavernas
que he ido ganando el derecho
a perder de igual a igual el paraíso
la paciencia
a compartir la cama
el santo y seña
el mundo
fifty fifty
o no hay trato
vete acostumbrando hombre voraz
mujer no es sólo receptáculo
flor que se arranca
y herida va a doblarse en el florero
al fondo de la repisa
entre santos y candelabros y trastos de cocina
una mujer es una mujer más sus uñas y sus dientes
lo siento caballero de la brillante armadura
aquella doncella rompió el molde
creció

Publicado inicialmente en Una (1985)
Ahora puedes encontrar este y otros escritos de Lydda Franco Farías en la Antología poética que hizo la Editorial El Perro y la Rana. Acá mi reseña de esta antología.

jueves, 2 de octubre de 2014

Un regalo: tres poemas de Lydda Franco Farías


1
Echar raíces
florecer
sobre tu cuello
                 enredadera
nudo tan fuerte y apretado
que sólo pueda cortarlo
la afilada tijera.


2
los amantes precisan largas vueltas
y nada es comparable a este final sin trampas
y nada se parece a tu cuerpo o el mío
me refiero a los muslos fosforescentes
no a la piel sedosa y repetida
no estamos dentro ni fuera y es falso
que desprendo de tu voracidad
mis latidos bajan cautelosamente
para que no sepas que voy  que siempre voy
ya puedes descubrirme y patinar en el aire rígido
cuando abras los ojos y desvíes el aliento
cuando vengas a podarme la simpleza
esta rara condición
habré consumado la indisciplina


3
quedé para ser la última invitada
estoy alegre de las botellas sordas
puedes beberme soy todos los licores
no distingo
y si respondo es
para ligar placeres inimaginables contra el tiempo
a una temperatura en que tampoco sabes lo que haces

…………
El primer texto fue publicado inicialmente en Poemas circunstanciales (1965), el segundo y el tercero en Las armas blancas (1969).

Ahora puedes encontrar este y otros escritos de Lydda Franco Farías en la Antología poética que hizo la Editorial El Perro y la Rana. Acá mi reseña de esta antología.

jueves, 25 de septiembre de 2014

“No nací para ocupar un espacio y nada más” de Lydda Franco Farías


No nací para ocupar un espacio y nada más.
Ignoro cuál será mi participación.

Me tocó ser mujer y no me quejo,
me tocó caer en la humedad del tiempo,
en la inhóspita sequedad de los caminos
pero aquí me quedo
entre los escombros y desperdicios.
Destruyan mi epidermis resentida,
despedacen mis sueños, mi alegría,
aniquílenme
mas no pretendan sancionarme
porque un día aparecí sobre la tierra
y tuve voz y grité
y tuve fronteras y no quise despertar sin ellas
y tuve armas y allí están
perfiladas, inmóviles, ariscas.
.....
Publicado inicialmente en Poemas circunstanciales (1965)
Ahora puedes encontrar este y otros escritos de Lydda Franco Farías en la Antología poética que hizo la Editorial El Perro y la Rana. Acá mi reseña de esta antología.

jueves, 26 de septiembre de 2013

Si las vaginas no estuvieran destinadas a ser besadas no tendrían labios

Me pareció hermosa esta frase. No soy lesbiana, pero igual me encantó. Poesía vaginal. "Si las vaginas no estuvieran destinadas a ser besadas no tendrían labios". No sé quién la escribió. Firma un tal Jerry. Sea quien sea, me encantó la frase.

jueves, 2 de mayo de 2013

¿No has leído a Lydda? Te has perdido un banquete

 

Ya había leído otra antología poética de Lydda Franco Farías, pero me gustó más esta edición del Perro y la Rana que forma parte de la Biblioteca Popular para los Consejos Comunales. Se trata de la serie Las artes y los oficios.

Me gustó más porque te permite tener una visión panorámica de la obra de Lydda. Están los poemas más emblemáticos de sus libros. Además Cósimo Mandrillo hace una presentación brillante que nos ayuda a entender la evolución de esta escritora.

Lydda Franco es una poeta combativa, guerrilera y, aunque seguro protestaría este último adjetivo, ella fue una poeta feminista. Acá les regalo tres escritos de Lydda que me encantan.


 

1
¿estás oyendo cama el edicto de mi pereza?
voy a desayunarme la claraboya de la mañana
voy a atragantarme periódico con tus crónicas violentas
voy a tener noticias del mundo hasta la ingesta
de par en par ventanas
muéstrenme lo que sin mí despierta
sacúdete ropa inmunda los dobleces
espanta con lejías la penumbra
soliviántate plancha
aplasta en un desliz las pérfidas arrugas
a volar escoba sin bruja que respire el polvo
dancen muebles al ritmo que los aviente
púlete piso en redención de no empañado espejo
arde sin paz cocina del infierno
tápate olla impúdica
cuece a la sazón luego evapórate
suenen cubiertos en estampa muda
a fregarse platos les llegó su hora
la carta por favor
quiero probar el albedrío
niños culpables
aúllenle a la luna
no estoy de humor para lidiar con monstruos
que no amor que no
la señora hoy decidió estar indispuesta
la señora hoy decidió estar dispuesta
             muy dispuesta



2
a esta hora
serás la muchacha ejemplar y enamorada
a quien engañan y maltratan
todos los hijos de puta de la tierra
lo cual no tiene la menor importancia
ellos siempre regresan
compungidos
          a tus faldas
solícitos
con la cara lavada
con la excusa de siempre
con la eterna cantata
yo te perdono
yo te prometo
yo te lo juro
mi ego te besa
al final de la escena
hasta el perro es feliz



3
me encontrarán tendida a ras de luna
o flotando lluvia abajo
en la resaca del último cigarro
en el silencio que vibra emparamado
desde donde pronuncio mi postrer discurso
exhortando a los curiosos a que desvíen la atención
hacia otra parte
por ejemplo a ciertas virtudes
que no tuve tiempo de probar
quizás porque no logré lo que quise
un cómodo sofá
un mundo que no cambió
que apenas si empieza a pestañear
ahora que purgo mi orfandad
que los párpados pesan asidos al desamparo
ya voy tierra
ya voy cenizas
ya voy olvido
circulen buenas gentes
aquí no ha pasado nada
regresen a sus oficios
a la sobrecogedora normalidad

viernes, 24 de julio de 2009

Dos poemas de Lydda Franco Farías - Una - Poesía en tránsito constante

Poemas de Lydda Franco Farías seleccionados por Esseling Anchayhua.

Una
UNA amanece
con el cuerpo de cera
con la víspera haciendo piruetas
con ojeras que delatan los retorcimientos del amor
UNA sabe que tiene prejuicios
y los va perfeccionando
UNA es a-política
UNA no se mete en camisas de once varas
UNA estampa el beso curricular
ÉL se va con sus ínfulas
con su ontológica suficiencia
UNA comparece ante el tribunal de los hijos
y cede ante la tiranía de los hijos
UNA tiene el deber de ser bella
porque entre otras cosas para eso está UNA
y para comprar lo que nos vendan
y para sufrir por la muchacha de la telenovela
que es tan desgraciada (la muchacha y la telenovela)
y para llorar de felicidad porque a la final
el sapo se convierte en magnate y se casa con
ELLA
UNA es tan sentimental
UNA es tan fiel tan perrunamente fiel
Qué asquerosamente fiel es UNA
UNA se asoma al espejo y comprueba lo que no es
sabe qué cara va a poner
qué silencio va a arriar
qué píldora de domesticidad va a tener que tragarse
qué anticonceptiva es UNA
UNA queda tendida
knockout
para reaparecer al día siguiente
pidiendo la revancha

.............

Poesía en tránsito constante
Que hacer si no hay espacio para el grito postergado
si la violencia está incubada en las axilas
si el amor se está licuando en la saliva

Lydda Franco Farías del libro Antología poética de Monteávila Editores
................
Bio
Lydda Franco Farías (1943-2004), Venezuela. Nació en la Sierra de San Luis, ubicada entre los municipios Miranda, Bolívar, Carolina y Petit, estado Falcón. Desde 1963 se residencia en Maracaibo. Su poesía existencialista, emerge del ocultamiento, las interrogantes que muestra en sus poemas afloran un momento coyuntural de los años 60 en Venezuela. Combinó la política con la poesía como una vía de liberación de las estructuras rigurosas de la sociedad y de su propio inconsciente. Recibe el Premio Regional de Poesía en 1995. Entre sus publicaciones encontramos: Poemas circunstanciales (1965), Summarius (1985), Recordar a los dormidos (1994), Bolero a media luz (1994), Antología poética (2002). Muere en Maracaibo el 2 de agosto de 2004 a los 61 años.