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miércoles, 11 de noviembre de 2015

Un poema de Kattia Piñango Pinto


Me dejo arrastrar por la serpiente donde
los buses dejan sus almas partidas
Con pasajeros que se pierden en
los mal abreviados mensajes de texto
y las maletas de los carros
Todos quieren uno
La fiebre del último modelo
Lo último en tecnología móvil
La última moda de tener lo que todos tienen

jueves, 15 de octubre de 2015

Un poema de Kattia Piñango Pinto


SOY ESTA CARA DE MUJER frente al espejo y
soy justo a esta hora cuando veo a la solitaria vecina
fumarse hasta su propia rodilla
y a una gata indecisa que no sabe si maullar o si rasgar el mueble que vendrá
           [siempre acompañado de algún reclamo.

Esta cara de mujer cotidiana en el espejo sabe que no hay nada que pueda contradecir al espejo.
Y a veces siente lástima por la cara de auqella mujer
                [de la lata fría
cuyos insinuantes gestos caen en la barriga de algún
bebedor que espanta su miseria
            [con un sorbo amarillento.

sábado, 15 de agosto de 2015

Ciudad enferma de Kattia Piñango Pinto


Quiero saber cómo es que llego a develar
el íntimo vendaje que oculta tu enfermo rostro
Quiero saber cómo es que saboreo
el café con leche de las mañanas
hediondas a ti,
ciudad crepitante y turbulenta

Fogosa Caracas
llena siempre
de gente acalorada,
sudores profusos,
brazos en movimiento
gritos matutinos,
bostezos pesados en la tarde,
agresiones,
presiones,
camionetas último modelo,
carros desarmados
hediondos a gasolina
a pobreza llena de ilusiones
a la arepita con mantequilla.
Tanto sabor a absurdo,
a risa nacida de alguna desgracia.
Caracas que fue techo rojo,
comodidad en lejano tiempo
ciudad perdida de los crepúsculos
paralizada memoria de los desmemoriados.

Rica fortaleza de los que sobreviven en ella,
rabiosa pataleta del niño yendo a la escuela,
escándalo efervescente de las cervezas nocturnas,
creciente belleza pobre
que cuida y mal cuida a sus vástagos.