jueves, 2 de mayo de 2013

¿No has leído a Lydda? Te has perdido un banquete

 

Ya había leído otra antología poética de Lydda Franco Farías, pero me gustó más esta edición del Perro y la Rana que forma parte de la Biblioteca Popular para los Consejos Comunales. Se trata de la serie Las artes y los oficios.

Me gustó más porque te permite tener una visión panorámica de la obra de Lydda. Están los poemas más emblemáticos de sus libros. Además Cósimo Mandrillo hace una presentación brillante que nos ayuda a entender la evolución de esta escritora.

Lydda Franco es una poeta combativa, guerrilera y, aunque seguro protestaría este último adjetivo, ella fue una poeta feminista. Acá les regalo tres escritos de Lydda que me encantan.


 

1
¿estás oyendo cama el edicto de mi pereza?
voy a desayunarme la claraboya de la mañana
voy a atragantarme periódico con tus crónicas violentas
voy a tener noticias del mundo hasta la ingesta
de par en par ventanas
muéstrenme lo que sin mí despierta
sacúdete ropa inmunda los dobleces
espanta con lejías la penumbra
soliviántate plancha
aplasta en un desliz las pérfidas arrugas
a volar escoba sin bruja que respire el polvo
dancen muebles al ritmo que los aviente
púlete piso en redención de no empañado espejo
arde sin paz cocina del infierno
tápate olla impúdica
cuece a la sazón luego evapórate
suenen cubiertos en estampa muda
a fregarse platos les llegó su hora
la carta por favor
quiero probar el albedrío
niños culpables
aúllenle a la luna
no estoy de humor para lidiar con monstruos
que no amor que no
la señora hoy decidió estar indispuesta
la señora hoy decidió estar dispuesta
             muy dispuesta



2
a esta hora
serás la muchacha ejemplar y enamorada
a quien engañan y maltratan
todos los hijos de puta de la tierra
lo cual no tiene la menor importancia
ellos siempre regresan
compungidos
          a tus faldas
solícitos
con la cara lavada
con la excusa de siempre
con la eterna cantata
yo te perdono
yo te prometo
yo te lo juro
mi ego te besa
al final de la escena
hasta el perro es feliz



3
me encontrarán tendida a ras de luna
o flotando lluvia abajo
en la resaca del último cigarro
en el silencio que vibra emparamado
desde donde pronuncio mi postrer discurso
exhortando a los curiosos a que desvíen la atención
hacia otra parte
por ejemplo a ciertas virtudes
que no tuve tiempo de probar
quizás porque no logré lo que quise
un cómodo sofá
un mundo que no cambió
que apenas si empieza a pestañear
ahora que purgo mi orfandad
que los párpados pesan asidos al desamparo
ya voy tierra
ya voy cenizas
ya voy olvido
circulen buenas gentes
aquí no ha pasado nada
regresen a sus oficios
a la sobrecogedora normalidad