martes, 18 de marzo de 2014

León Zuleta, uno de los pioneros del movimiento LGBT colombiano


La primera vez que escuché de León Zuleta fue en el Foro Social Mundial de Caracas en el año 2006. Unos activistas colombianos estaban vendiendo el libro De leones y mariposas.

Confieso que no he podido entrarle al libro en todos estos años. La redacción es muy enrevesada. No ayuda a su lectura. Quizás en el futuro me arme de paciencia y le meta cabeza.

Desde entonces me quedó el nombre de León Zuleta en la cabeza. Hace unos meses descubrí un colectivo que lleva su nombre y en su página web hay una reseña biográfica. Les transcribo unos párrafos.


"León Benhur Zuleta Ruiz nació en Itagüí el 18 de noviembre de 1952.

Desde muy joven participó activamente en los movimientos estudiantiles y se vinculó a la Juventud Comunista Colombiana, de la cual saldría expulsado a los 19 años por asumir públicamente su condición homosexual.

Fundó el periódico El Cocodrilo Insurgente, del cual se publicaron cuatro números. Allí se difundían principalmente ideas marxistas y temas del psicoanálisis.

Con un grupo de amas de casa de Medellín, Zuleta formó un grupo de activistas para la defensa de los niños, las mujeres y los homosexuales. Paralelamente, organizó grupos de homosexuales y fundó el periódico El Otro (1977-1979), para expresar los problemas y las reivindicaciones del nuevo movimiento homosexual. Su tenacidad en la defensa de una condición que en ese entonces era objeto de todo tipo de rechazos, lo convirtió en el principal líder de los homosexuales colombianos y en una persona muy apreciada en los grupos feministas.

En sus últimos años se vinculó a la Escuela Nacional Sindical, en donde intentó introducir temas culturales y de derechos humanos en la formación de los cuadros sindicales. Sólo después de su muerte, algunos de los proyectos que en ese entonces elaboró serían acogidos por la Central Unitaria de Trabajadores y otras organizaciones.

También se vinculó al Comité Educativo de Amnistía Internacional-Colombia, donde pudo llevar a cabo algunos proyectos de pedagogía en derechos humanos.

Desde finales de los años 80, los grupos paramilitares iniciaron una ofensiva contra los activistas de los derechos humanos, sindicalistas, izquierdistas, homosexuales, etc. Como era de esperar, Zuleta tampoco escaparía a esta persecución. Sin embargo, decidió seguir viviendo en Medellín, donde fue asesinado a los 41 años por manos y motivos que aún no han sido esclarecidos".