lunes, 2 de diciembre de 2013

Soy maestro y me despidieron por mi orientación sexual ¿qué puedo hacer?


Tengo varixs conocidxs LGBTI que son maestrxs o profesorxs. Ellxs deben ser muy discretos con su vida privada para evitar problemas en sus sitios de trabajo. Algunxs temen que los despidan si se revela que son gays, lesbianas, bisexuales y transgéneros.

¿Esto es justo? ¿Tener que renunciar a una parte de tu vida para poder ejercer tu profesión? ¿Realmente te pueden despedir si descubren que eres gay, lesbiana, bisexual o trans? Es legal?

En muchos de nuestros países latinoamericanos no hay legislaciones que protejan contra la homofobia. Ni hablar del Caribe donde todavía la homosexualdiad sigue siendo considerada un delito.

En Venezuela, por ejemplo, la Ley del Trabajo que nos dejó nuestro presidente Chávez, prohibe la discriminación por orientación sexual. Si te despiden por tu orientación sexual, puedes demandar a la escuela o liceo por discriminación. No sé si alguien lo ha intento, pero la ley está allí, esperando que la usemos.

En Chile cuentan con la Ley antidiscriminación, mejor conocida como la Ley Zamudio, que debe su nombre a Daniel Zamudio, el joven gay asesinado por un grupo de neonazis chilenos en 2012.

Lxs activistas chilenxs repiten que la ley tiene fallas y debilidades, pero al menos ha brindado un marco legal para defenderse contra la homofobia. Un ejemplo concreto es el del profesor de bachilerato Darwin Rivera Castillo.

Darwin daba clases en el Liceo Santa Marta. A mediados de 2013 fue despedido sin ninguna justificación. En la carta de despido decía que "ante los rumores de su sexualidad, lo mejor era apartarse de sus funciones y retirarse de la unidad educacional".

Darwin demandó al liceo por discriminación laboral y homofobia... y ganó. El juez ordenó pagarle al profesor sus salarios caídos. Además el personal de la escuela, incluida su directora Sor Ana María Cañete, deben recibir obligatoriamente 12 horas de capacitación sobre la no discriminación laboral.

Leyendo la nota no queda claro si Darwin regresará a ese liceo o si ellos están obligados a reengancharlo. Yo no estaría dispuesto a regresar a un sitio donde no valoran mi trabajo, pero yo no soy Darwin.

Ahora, imaginando que Darwin quiera regresar. ¿Cómo será tratado por sus compañeros de trabajo? ¿sus colegas? ¿sus alumnos? La ley antidiscriminación no soluciona el problema pero al menos brinda protección legal. ¿Cómo reducir la homofobia y los prejuicios dentro de ese liceo? Esa es una tarea pendiente.

Conoce los detalles en esta nota de BioBio