martes, 5 de noviembre de 2013

The Hills Institute, cuando la homofobia se instala en una escuela


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Alex y Pepe son una pareja gay de México. Vivían en Nuevo Laredo y a principios de 2013 se mudaron a Monterrey. Ellos tienen a una pequeña de dos añitos llamada Alejandra.

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Una vez instalados, comenzaron a buscarle un maternal a su pequeña. Viendo por internet, encontraron el Instituto The Hills, un colegio privado y creo que bilingue. En su página web decían que su Misión/Visión era promover la diversidad, así que Alex y Pepe la inscribieron.


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¿Cuál es su sopresa? Al tercer día de clases, la directora, Patricia Durán, citó a los representantes de Alejandra. ¿Sabes qué le dijo esta orangután? La situación de la familia de la bebé no permitiía su estadía en la escuela. Por eso, para que ella pudiera quedarse, uno de los padres tenía que firmar un documento donde se comprometía a no aparecer públicamente como papá de la bebé, tampoco podía ir al colegio, y mucho menos decir que mantenía una relación afectiva con el otro padre. Pa colmo, les pedían una disculpa pública. En el video de arriba te lo cuentan con detalle.

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Cómo lo oyes. Evidentemente ellos no firmaron el documento y pusieron la denuncia en la Comisión Nacional para Prevenir la Discriminación. La Conapred conversó con los directivos del colegio y tres semanas después, la escuela le informó a Alex y Pepe que la niña estaba expulsada. Esto ocurrió el 13 de septiembre de 2013.

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Alex y Pepe usaron las redes sociales para difundir su denuncia. La noticia llegó a los medios de comunicación y de allí a todo el mundo. Las reacciones no se hicieron esperar.

El Congreso local deMonterrey pidió a la Secretaría de Educación de Nuevo Laredo que sancione al instituto por discriminación.

Incluso la jerarquía católica se ha pronunciado en contra de este acto de discriminación. El Arzobispo de Monterrey, Rogelio Cabrera López, hizo un llamado al Instituto The Hills para que respetara el derecho a la educación de esta niña de dos años.

La Secretaria de Educación de Nuevo León, Juana Aurora Cavazos, apoya a la pareja en la búsqueda de un nuevo maternal. También evalúan posibles sanciones contra la escuela The Hills. Como nota positiva, 10 escuelas, tanto públicas como privadas de Nuevo León, ya le ofrecieron a Alex y Pepe recibir a su hija en el maternal.

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No es la primera vez que el colegio The Hills está envuelto en un caso de homofobia. A principios de 2013, expulsaron a una docente que proyectó la película de Harvey Milk en una clase sobre derechos humanos.

La película la tenían que escoger los propios alumnos. La más votada fue Harvey Milk. A la semana siguiente, la directora expulsó a esta maestra por pasar "pornografía" a los estudiantes. Para la troglodita de Patricia Durán, la película de Harvey Milk es pornografía.

La docente puso la denuncia ante la Conapred y varios meses después... no pasó NADA. Pregunto ¿qué coño hace esta comisión? ¿quiénes la integran? ¿si la Conapred no puede hacer nada, quién? ¿Hay algún político poderoso protegiendo a este colegio privado?

Eso pone en evidencia la fragilidad de las instituciones del estado mexicano.

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No se trata solo de la Conapred. La Comisión Estatal de Derechos Humanos estudia el caso, escucha esto, para elaborar una RECOMENDACIÓN a los dueños del instituto. Cabrones.

Pa terminar, otra perlita. La Procuraduría Federal del Consumidor de México revisará el caso para exigir que le devuelvan el dinero completo de la inscripción a esta pareja. Bárbaro. Lo importante para esta procuraduría son los cobres, y no el caso de discriminación.

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Quizás algún cavernícola use este caso para decir que las parejas de gays o lesbianas no deberían criar niñxs. "Esa criatura sufrirá la discriminación por algo que ni siquiera es de ella, sino de sus padres. Es maldad exponer a un bebé a una vida de burlas y maltrato".

Lo mismo decían los que se oponían a los matrimonios interraciales. Afirmaban que no se debían permitir porque los niños mestizos o mulatos iban a sufrir toda su vida el rechazo de los blancos y de los propios negros, por no encajar su color de piel en ninguno de los dos grupos.

El problema aquí no son los padres. El problema es el prejuicio sobre la diversidad sexual. Patricia Durán solo es un triste ejemplo de este pensamiento medieval.

Como travesura, desde esta Bitácora le deseamos a Patricia que le salga maricón o bollera unx de sus hijxs. No como castigo. Ser gay o lesbiana no es un castigo para nosotrxs, pero sin duda sería una de esas situaciones divertidísimas en las que nos pone la vida.

Si quieres conocer más detalles de este caso, puedes leer estas notas de La Vanguardia, Upi en español y Enews Paper