martes, 1 de octubre de 2013

Por cada niña que destruye su cocinita, hay un niño que desearía tener una

Me encantó este trabajo que hizo nuestro compañero Carlos Rivas, el @chamanurbano. Además nos recuerda que antes de nosotras y nosotros, hubo gente abriendo camino, cortando la maleza y llevando leña para que ahora disfrutemos de una situación más benévola. No estamos en el paraíso y todavía falta mucho por hacer, pero seguramente estamos mejor que hace un par de décadas.

Esperemos seguir abriendo caminos para las niñas y los niños diferentes del futuro.