lunes, 16 de septiembre de 2013

¿Por qué los hombres heterosexuales jóvenes pagan para tener sexo con mujeres?


La pregunta me viene a la cabeza de vez en cuando. No la formulo desde un punto de vista mojigato o pacato. Creo que el trabajo sexual es tan válido como cualquier otra profesión. En consecuencia, para mí es válido contratar este servicio como ofrecerlo.

Puedo imaginarme porqué los hombres gays y bisexuales podríamos contratar el servicio de un trabajador sexual masculino. Cuando el tema sale entre mis amigos, lo primero que decimos es que no estamos tan viejos ni tan feos. El mensaje de fondo es que si estás canoso o no eres un galán, es lógico y esperable que contrates a un puto.

En el caso de los hombres heterosexuales confieso que no le he preguntado a ninguno de mis panas y conocidos. La duda persiste. ¿Por qué un hombre straight paga por sexo? ¿No es más fácil para ellos conseguir una pareja sexual?

Putas, clientes y academia
Bueno, curucuteando conseguí esta investigación de Carla Donoso y Cristian Matus titulado Trayectorias y simultaneidades: una mirada desde lasubjetividad de jóvenes clientes de prostitución a la construcciónde identidad masculina.

El texto forma parte de las ponencias presentadas en el Primer Encuentro de Estudios de Masculinidad de Chile y publicadas por la Flacso en Masculinidad/es, identidad, sexualidad y familia.

El estudio hace una primera aproximación a la construcción de identidad masculina basada en el testimonio de tres jóvenes chilenos que pagan regularmente para tener sexo con mujeres. En dos platos, los entrevistados son clientes de prostitutas.

¿Cómo empezaron?
¿Recuerdan esa leyenda urbana que cuando llegábamos a la adolescencia, un familiar adulto nos llevaba a un prostíbulo para que perdiéramos la virginidad? Bueno, los tiempos han cambiado. Los entrevistados citaron que comenzaron a ir a casas de cita luego de una ruptura amorosa con una mujer, o como parte de una salida en grupo con sus amigos.

Para los hombres straight "ir a un burdel" formaría parte de un "ritual de reafirmación de masculinidad". Estos rituales se suelen dar cuando concluye el liceo, cuando se alcanza la mayoría de edad, en la despedida de soltero de un conocido o en la reunión con amigos de la infancia o los estudios.

¿Otra causa para pagar por sexo?
Les regalo otro párrafo del artículo. "Claudio compara las relaciones con prostitutas y las de pareja, señalando como una diferencia importante que, en el caso de las primeras, no es necesario seducir a la mujer; mientras que en el caso de las relaciones de pareja es necesario desarrollar un proceso de engorroso convencimiento de la mujer para tener contactos sexuales".

Deseo y afecto
"Otra dimensión importante y complementaria de la construcción de relatos y trayectorias sobre el "ser cliente" (de prostitutas) es la presencia de un imaginario que se constituye a partir de la integración de dos imágenes aparentemente contrapuestas de lo femenino. Al hurgar en sus testimonios podemos ver claramente la internalización de dos modelos contrapuestos de mujer: la "mujer buena" y la "mujer mala".

Las mujeres buenas serían para casarse, y las malas para obtener placer. "En el caso de estos jóvenes la mujer normal, la mujer "buena", se asocia más que a lo reproductivo o doméstico, a lo afectivo, al cariño, a la ternura y a la tranquilidad, entendida como la falta de experiencia sexual".

En mi humilde opinión, los hombres heterosexuales están jodidos, porque de acuerdo a esas visiones nunca podrán encontrar todo lo que quieren en una sola mujer. Si su novia resulta ser muy buena en la cama, podría "levantar sospechas".

Ellos no podrían conciliar lo sexual y lo afectivo en una sola mujer. Deseo y afecto estarían divorciados.

El artículo está bien chévere. Si te interesa el tema, debes leerlo completo. Es el último capítulo del libro Masculinidad/es,identidad, sexualidad y familia, página 141.
Sobre los autores
Cristian Matus es antropólogo de la Universidad de Chile, investigador del Centro Interdisciplinario de Estudios de Género (CIEG) de esa misma casa de estudios. Una de sus investigaciones fue sobre Prostitución Juvenil Femenina y Masculina en Santiago.

Carla Donoso es antropóloga de la Universidad de Chile, asistente de Investigación del CIEG. En la época de la publicación ella formaba parte del Foro Permanente "Promoción de los Derechos de Educación en Sexualidad en el Sistema Educativo" y participaba en la investigación "SIDA, Moralidad y Neoliberalismo en Chile" del Departamento de Antropología y Sociología de la Okanagan University College, de Canadá.