sábado, 22 de diciembre de 2012

Un banquete nueva edición de revista venezolana Gente Rara

Ya está lista la nueva edición de la revista Gente Rara. Les confieso que estoy enamorado de este proyecto. Me encanta la propuesta. Pablo, felicitaciones por este trabajo.

En esta oportunidad el tema central es homoerotismo y porno disidente. Hay unos trabajos fotográficos geniales. En esta oportunidad también hay un texto mío llamado "Cuando sea grande quiero ser actor porno".

Feliz de poder disfrutar de esta nueva edición. Si no la has leído, acá te doy el link. Como siempre, no tiene desperdicio. Gente Rara nº 5 Homoerotismo y porno disidente.

Les pongo parte de la presentación que hizo Pablo en esta edición.

"Todxs estamos expuestos al porno de algún tipo. Desnudos que inundan nuestras pantallas, sin querer y queriendo, coitos fingidos y teatralizados, orgasmos exagerados, roles imposibles. El sexo no tiene por qué ser un signo de decadencia, pero su diseminación visual, su espectacular banalización es, indudablemente, un signo de nuestra época. Que no es de decadencia moral, como dirán los cristianos ortodoxos (u otros tantos heterodoxos), pero sí de cuestionamientos profundos que van justamente a la raíz de todo. La incertidumbre imperante se ha comido las bases de los grandes relatos, se han perdidos los referentes sagrados, las instituciones tradicionales han sido testigos de su desmoronamiento. En medio de todo eso, florecen otros discursos. Otros discursos que son posibles en estas condiciones y no en otras".

"El número cinco de Gente rara intenta dar cuenta de eso, de lo pornográfico y del sexo que consumimos, que practicamos pero, sobre todas las cosas, del sexo que vemos. Esta quizá sea por excelencia la época también del voyeurismo normalizado, por eso es bueno preguntarnos acerca de lo pornográfico y del erotismo, acerca de lo que nos excita, lo que genera en nosotrxs, de lo que consideramos bello, de los contextos del sexo y de lo que produce y reproduce ese discurso pornográfico, más allá de erecciones y espasmos. Y es bueno, finalmente, proponer contra-discursos y prácticas distintas. Eso se quiso hacer en este número: hablar sobre la representación del sexo entre iguales y proponer posibles disidencias prácticas ante esa representación hegemónica; no obstante, discúlpennos si aún así seguimos siendo demasiado políticamente correctos. Estamos trabajando en cómo superarlo y en cómo ampliar nuestros horizontes".