miércoles, 16 de mayo de 2012

Pelea de gatos por fondos para el Orgullo LGBTI

Este comunicado circuló hace unas semanas por las redes electrónicas de activismo venezolanas. Varias cosas curiosas. La primera, aparezco entre los firmantes y ni siquiera sabía la existencia de este comunicado.

Luego aparece un gentío que durante años han sido archienemigos en materia de activismo LGBTI. Como lo oyen. Algunas personas perdieron la visión panorámica y en lugar de luchar contra la homofobia y la discriminación de la sociedad, pierden el tiempo luchando contra otros activistas y organizaciones.

En dos platos
Para los que no están en nuestro país, acá el cuento bien corto. En Venezuela el Gobierno Bolivariano financia la organización de la Marcha de la Diversidad Sexual desde el año 2004. Primero fue a través de un alcalde bolivariano y luego a través de la Vicepresidencia de la República, el Ministerio de las Comunas y otros entes públicos.

El grupo que asumió la organización de la marcha y el evento final se llama Asociación Civil Orgullo GLBT. Al parecer está integrada por 5 asociaciones. Desde el año 2005 ellos organizan la marcha y el acto de cierre, todo esto con fondos públicos.

Este grupo Orgullo GLBT ha practicado de manera sistemática una política de veto y exclusión con otras organizaciones sexodiversas. Cada año escogían a una que no podía tener el derecho de palabra. El rostro visible de esta práctica autoritaria es Heisler Vaamonde, del Bloque Socialista de Liberación Homosexual.

En América Latina ya ha cosechado parte de su nefasta reputación. Amigos de otros países nos preguntan cómo permitimos que este personaje siga hablando por la comunidad LGBTI venezolana.

Suspiros.

Este año al parecer hay un divorcio entre los organizadores. Dos bandos intentan quedarse con la teta del Estado, es decir con la chorrera de dinero que da el Gobierno Bolivariano para financiar la marcha y el acto de cierre en el mes del Orgullo LGBTI.

En ese marco sale este comunicado, supuestamente firmado por todas las organizaciones.

Lo triste del asunto es que mientras algunos grupos LGBTI venezolanos se echan cuchillo por unos fondos públicos, en nuestro país seguimos sin avanzar en materia legal en muchos ámbitos.

Chile acaba de aprobar la Ley Antidiscriminación, Argentina la Ley de Identidad, El matrimonio igualitario ya es legal en Argentina y la capital mexicana, Uruguay permite el concubinato igualitario con todos los derechos, incluida la adopción. Cuba celebra un mes de actividades por el Día Mundial contra la Homofobia...

... y mientras todo eso pasa en nuestros países vecinos, en Venezuela las organizaciones libran una pelea feroz para ver quién obtiene el pedazo más grande de la torta que da el Gobierno para financiar el Orgullo Sexodiverso. Una lástima.