La diversidad sexual y la religión no han tenido una buena relación en nuestras sociedades. Hoy comparto la carta de un exsacerdote católico al Papa Francisco. Se trata de Andrés Gioeni, él colgó sus hábitos y asumió públicamente su homosexualidad.
La carta es brutal. Andrés logra plasmar el sentimiento de miles, quizás millones de católicos en el mundo, que no sentimos que nuestra sexualidad esté reñida con nuestra fe. En una parte Andrés le dice: "¿será usted (Papa Francisco) quien le recuerde al mundo que estos “nuevos indios perezosos” (LGBT) también tenemos alma?". Me encantó.
Acá el texto completo.