martes, 24 de octubre de 2017

Bitácora de lecturas del 2012


Desde el 2010 hago un recuento de los libros que leo cada año. Conoce la causa leyendo Finito. Acá mi resumen del 2012.

1
Ese año cambié de horario en mi trabajo. Dejé el turno de la madrugada y comencé a entrar muy tempranito en la mañana. Lo positivo es que a la 1 de la tarde ya iba de vuelta a casa. Eso me permitió leer un montón durante el regreso.

Ese año leí 45 libros. La Cota Mil se convirtió en mi sala de lectura.

2
El primer libro que leí fue el poemario "25 madrugadas" de Gustavo Fortis. Me gustó. Él forma parte del colectivo La Mancha.

El último fue el seriado "Así son las cosas" de Oscar Yánez. El quinto libro está dedicado a las intimidades de los presidentes. Lectura sabrosa y entretenida.


3
¿Mis favoritos? Hubo tres obras que me flecharon.

El primero fue "San Foucault, para una hagiografía gay" de David Halperín. El tipo es un genio. Te dibuja de manera brillante el escenario político en EEUU, ¿quién está a la derecha, a la izquierda y al centro? Además te ayuda a entender la vigencia de Foucault para las nuevas generaciones de activistas LGBT de izquierda. Te la recomiendo. Acá mi reseña.

La segunda fue la biografía novelada de Olga Benario escrita por Ruth Werner. Olga tuvo una vida de película. Nació en Alemania en una familia judía, militó en la izquierda, huyó de los nazis, trabajó en la Unión Soviética, viajó a América Latina en una misión secreta, se enamoró en Brasil y quedó embarazada, fue detenida y deportada a la Alemania nazi, donde tuvo a su hija en un campo de concentración. Todo eso en una sola vida.

Ruth reconstruye la vida de Olga en un relato apasionante. Acá reseño el libro con más espacio. 

Por último, me encantó el libro "Kirchnerismo para armar. 26 miradas jóvenes sobre el movimiento político que cambió a la Argentina". Se trata de una obra colectiva publicada durante la campaña para la reelección de Cristina Fernández. El libro fue un regalo de mis viejos. Acá mi reseña del libro.

4
Sobre los autores, quedé con ganas de leer más de Laura Restrepo, Mónica Botero y Alejandro Castro. De Laura leí "Delirio". Acá mi reseña. De Mónica leí "Diosas y brujas. Mujeres que se construyeron a sí mismas". Me pareció larguísimo pero muy interesante. Acá mi reseña. De Alejandro leí su primer poemario "No es por vicio ni fornicio, Uranismo y otras parafilias". Acá la reseña.  

5
Durante el año me topé con cuatro sorpresas. El primero fue "Un cronista recorre América del Che Guevara a las Malvinas" del periodista Luis Sicilia. El segundo fue "El mundo secreto de Bush" de Eric Laurent. Excelente investigación. Los abuelos de George Bush negociaron con los nazis durante la Segunda Guerra Mundial. ¿Qué tal?

El tercero fue el Proyecto Censurado del año 2010, con las 25 noticias más importantes censuradas por la prensa comercial. Me gustó. Por último, disfruté mucho la novela del cubano Luis Deulofeu. Se titula "No llores ni tengas miedo, conmigo no te pasará nada". Arrechísima. Está recomendada.


6
Sobre los temas leí de todo un poco. América Latina, historia, periodismo, literatura, feminismo, diversidad sexual, poesía, clásicos. Menciono tres obras de la Enciclopedia Latinoamericana de Sociocultura y Comunicación de la editorial Norma. "Televisión abierta y audiencia en América Latina" de Valerio Fuenzalida; "Telenovela: industria y prácticas sociales" de Nora Mazziotti; y "La prensa sensacionalista y los sectores populares" de Guillermo Sunkel. Aprendí un montón. Muy interesante esta colección.

7
¿El peor libro del 2012? Hay dos: "Los días azules" de Fernando Vallejo y "Breve historia contemporánea de República Dominicana" de Frank Moya Pons. 

"Los días azules" son una secuencia de anécdotas de la infancia de un personaje, pero sin una historia de fondo. Es la primera novela que leo de Vallejo y no me quedaron ganas de leer más.

Sobre la breve historia dominicana fue indignante leer esa obra. En dos párrafos Frank Moya cuenta la invasión de EEUU a suelo dominicano entre 1916 y 1924. Una invasión de ocho años resumida en menos de una página. Dos párrafos donde el autor omite los atropellos, asesinatos, desapariciones y arbitrariedades de los marines contra el pueblo dominicano. Voy más allá, en esos dos párrafos Frank Moya llega a celebrar el "progreso" que trajo la invasión gringa a esa nación caribeña. Indignante. Lo terminé de leer porque lo había comenzado, pero tuve que hacer un esfuerzo para no vomitar.