domingo, 19 de junio de 2016

Treinta


Abril de 2010

Mi cumpleaños número veinte tocó en la mitad de la semana. Creo que fue un miércoles. Tuve clases en la universidad. De regreso a casa, en el Metro, vi a una muchacha entrar en la Estación Maternidad con un bebé cargado, hermoso… de apenas unas semanas. Estaba dormidito con su mamá. Era un ángel.

Ese día me dije que cuando cumpliera treinta años iba a celebrarlo con mi primer bebé.

En unos meses cumplo treinta y muchas de las cosas que pensé que estaría haciendo a esta altura de mi vida, no están cerca. La del bebé es la que más me pesa. Las otras… no sé qué tanto.

A esta altura pensaba que sería un profesional exitoso, que iba a tener un buen empleo en una excelente compañía, que estaría pagando mi propia casa, dando clases en varias universidades, terminando mi postgrado, investigando en mis tiempos libres y publicando mis libros.

No quiero decir que esté molesto, frustrado o inconforme con lo que he logrado hasta ahora. Se podría decir incluso que soy un tipo afortunado. Es sólo que mi vida ha comenzado a parecerse más a lo que es, que a lo que soñé que sería.

Algunos amigos se burlan de mí. Dicen que estoy pasando la crisis de los treinta. Pero mis panas de bachillerato, que son contemporáneos conmigo, están haciéndose preguntas similares a las mías.

¿Qué he hecho hasta ahora en mi vida? ¿He tomado las mejores decisiones? ¿Quiero seguir por donde voy?, ¿o necesito un cambio de dirección?

¿Casarme fue un error? ¿Pude hacer las cosas diferentes? ¿Por qué estudié esta carrera? ¿Por qué no estudié? ¿Esta es la persona con la que quiero compartir mi vida? ¿Qué cosas cambiaría? ¿Qué cosas haría de otra forma?

Antes yo solía tener todo programado, planeado. Universidad a tal año, postgrado en tal año, hijos a tal año, etc. Afortunadamente la vida me ha colocado otras opciones y yo, afortunadamente, he tomado algunas.

Mi amigo Noel me hizo tres preguntas cuando le contaba esto. ¿Qué tienes en tu vida que te guste? ¿Qué cosas quieres cambiar? ¿Qué deberías hacer para cambiarlas?

No sé qué me gustaría estar haciendo cuando cumpla cuarenta años. Por ahora he dejado de hacer planes. Les confieso que a veces me siento un poco perdido, rodeado de incertidumbre… pero si algo aprendí en esta última década es que no hay nada seguro en la vida, no hay certidumbres, y son muy pocas, poquísimas, escasas… las cosas que podemos controlar.

PD: Sigo sin responder las preguntas de Noel.