miércoles, 3 de febrero de 2016

Anacaona: La primera orquesta de mujeres de Cuba en Cabimas


Hoy quiero compartir este texto de nuestra compañera Gioconda Espina. Es el relato de cómo la primera orquesta de mujeres de Cuba tocó en Cabimas, en Venezuela. Me encantó.
***
Anacaona en Cabimas
Por @GiocondaEspina

La noticia era que la primera orquesta de mujeres de Cuba, la orquesta Anacaona, llegaba a Maracaibo el fin de semana para un baile del Club Unión de Maracaibo, club de la gente hight me aclara el tío

Mi tío Miguel Ángel Coronado, 94, MAC como firmaba sus notas de prensa sobre hípica y deportes, había llegado de República Dominicana a Venezuela, de donde era su familia paterna. En Dominicana había sido bailarín con su hermana Camelia, pero después le tocó enseñar a bailar merengue a las muchachas de la familia de su esposa, incluyéndome. Cuando él tenía 27 años, estaba casado con Iria Rosa, hermana de mi madre, y tenían un bebé de meses que, para diferenciarlo del padre, siempre llamaríamos Miki.

Trabajaba en el Club de la Creole Petroleum Corporation en Cabimas cuando un día de finales del año 1946 lo llamó Vale Quintero, esposo de una prima, y le dio una noticia y una posibilidad que MAC fue a plantearle al gerente de la Creole en Cabimas, la cual aceptó.

La noticia era que la primera orquesta de mujeres de Cuba, la orquesta Anacaona, llegaba a Maracaibo el fin de semana para un baile del Club Unión de Maracaibo, club de la gente high me aclara el tío. La posibilidad “de oro”, como le dijo MAC a su jefe, era que la noche anterior a la presentación en Maracaibo, Anacaona se podía presentar en el Club en Las Salinas, Cabimas. Y ahí tenemos al tío Miguel bailando con mi tía Iria todos los sets de Anacaona, mientras Miki en su coche era cuidado por la madre de MAC, que había llegado por tres meses a enseñarle a Iria Rosa a cocinar al modo dominicano. Al final, a MAC le tocó agradecer y despedir a las artistas y la directora lo invitó a compartir en la casa de huéspedes donde la Creole las alojó. Dicen los hijos que entre MAC y la directora hubo más que un intercambio de palabras corteses, pero MAC es categórico: “nosotros cuatro nos fuimos a la casa y al otro día ellas salieron en bus hasta el ferry que las devolvió a Maracaibo”.

Cuando Anacaona actuó en 1946 en el campo petrolero Las Salinas, la orquesta ya tenía 14 años en los escenarios. Fue creada en La Habana el 19 de febrero del año 1932 por la directora Concepción Castro Zaldarriaga (que tocaba el saxo) y sus hermanas Alicia (clarinete), Xiomara (trompeta), Argimira “Miyita” (bongó), Caridad (contrabajo), Olga (todos los metales y maracas), Ada ( trompeta, tres y violín) y Ondina (trompeta). Las ocho hermanas Castro sumaron a Hortencia Palacios (piano) y a Graciela Pérez, quien luego sería la cantante de la orquesta de Machito.

Comenzaron como sexteto sonero en el espacio llamado “Aires Libres”, en el Hotel Saratoga, pero luego se abrieron al jazz band y la charanga y crecieron. El año 34 estuvieron en México y participaron en tres pelis, también grabaron ahí con RCA Victor. A fines de los 80 Anacaona fue declarada “Patrimonio Cultural de Cuba”, pero desde 1987 ya estaba en manos de las hermanas Aguirre. Anacaona sigue existiendo, sólo que “Las mulatísimas del sabor”, como se las llama hoy, son 13 jovencísimas que tocan, cantan y bailan un nuevo sonido. Usted también las puede ver y oir si las busca con Google, como hicimos con tío tres de sus ex alumnas de merengue.

Acá puedes leer el texto original Código Venezuela