miércoles, 4 de noviembre de 2015

Amar pronto

 
Anónimo, Concurso de cuento breve, España (s/f)

No sabríamos nunca que los ángeles tienen alas de papel y flotan en el aire sin caerse, como las vacas, que son ambisexos como los curas y los Papas, complacientes con cualquiera, igual que los militares con los dictadores caprichosos. Que los cocodrilos hacen el amor sentados, que las musas literarias dan besos en forma de abecedario, que en el verano los niños nacen solos y sabiendo que la vida es un jeroglífico dentro de una lata de limonada, que las violetas crecen espontáneamente en el cabello de las sirenas, que los penes redonditos y pequeñitos son los mejores bufones de las reinas y de los dioses. Que las tragedias solo las viven las tortugas y los avestruces, que los talismanes son descendientes de las pirámides incas y hermanos de los dromedarios. Tampoco seríamos capaces de imaginarnos una película que nos haga llorar, una canción que sepa a chocolate o un libro de flores. Ni siquiera comprenderíamos el trajín de las arañas y de los cantos rodados, ni el brillo de los gatos sobre los tejados dormidos, o de la risa que juega con una ventisca del desierto… si no llegásemos a desear y amar suficientemente pronto otro cuerpo.