sábado, 21 de febrero de 2015

Soneto del agujero del culo


Paul Verlaine y Arthur Rimbaud

Como un clavel violeta, umbroso y fruncido,
Respira, humildemente entre el musgo agazapado,
Siguiendo la suave ondulación, y aún de amor mojado,
De las blancas nalgas hasta su mismo filo.

Filamentos, semejantes a lágrimas de leche
Lloraron, bajo el austro cruel que los rechaza,
A través de pequeños coágulos que la encendida marga cuaja,
Para acudir donde los llama esa pendiente.

Mi boca, a menudo, acoplóse a su ventosa,
Mi alma, del coito material celosa,
Convirtiólo en rojizo lagrimal, y nido de sollozos.

¡Es la oliva pasmada y la flauta mimosa,
Es el tubo en que desciende la celeste almendra,
Canaán femenino en las humedades abiertas!

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Este poema lo leí en la Antología de poesía erótica de la Editorial Leviatán. La traducción es de Víctor Goldstein. La selección estuvo a cargo de Claudia Schvartz y se imprimió en 1988 en Argentina. Acá puedes leer mi comentario sobre esta obra.