lunes, 23 de diciembre de 2013

Zurdo


1
Estudié bachillerato en un liceo católico. En esa época decidí que iba a ser sacerdote. El hecho es que en pleno fervor religioso me puse insoportable. No sé cómo mis compañeros de clase me soportaron.

Esa extraña manía de creer que uno tiene a Dios agarrado por la chiva y comienzas a juzgar a las demás personas, porque, claro, tú, fiel seguidor de las ideas de Jesús, tienes ese derecho divino.

En fin, más temprano que tarde mis compañeros me ayudaron a poner de nuevo los pies en tierra.



2
¿Qué aprendí de esa época? Como diría el gran profeta “Me enseñaste que no es bueno el que te ayuda sino el que no te molesta”. Ricardo Arjona. jajaja.

Aunque suene gracioso, eso lo aprendí a punta de coñazos. Desde esos años me da piquiña ponerme en el papel de predicador (de cualquier tipo, religioso o político).

3
Esa es una de las razones por las que evito hablar de mis ideas políticas con gente de oposición. Yo tengo mis ideas, tú tienes las tuyas. Yo creo en el presidente Chávez, tú no. Yo puedo entender que haya gente que no le guste Chávez. No me interesa que tú cambies de opinión. Es tuya y tienes derecho a tenerla. Por favor, no intentes imponerme tus ideas. No estoy interesado.

Quizás sea por eso que no me interesa polemizar sobre política en público. Quizás sea por eso que algunos conocidos se hayan sorprendido por mi reacción ante la muerte del presidente. Quizás hayan pensado que yo era uno de los tibios que, en la primera crisis, saltaría la talanquera y me pondría a predicar de los beneficios del libre mercado.

No te equivoques conmigo. Como dice Lourdes, yo soy zurdo ideológicamente.

5
Hay cinco cosas que pueden provocar mi ira visceral. Frente a mí evita hacer comentarios contra los negros, los extranjeros, las mujeres y las personas LGBT. Por último, no hagas del maltrato animal un motivo de orgullo. Las pocas veces que he escuchado a alguien celebrar que atropelló a un animal en la calle, se me nubla la razón y me entran unas ganas de golpearlo. Golpear, escupir, insultar. Pierdo las casillas.

En el resto de los temas en los que difiero contigo, opto por guardar silencio. No me interesa evangelizarte. Tampoco me interesa que tú lo intentes conmigo.

6
Sin embargo mi paciencia llegó al límite cuando nos enteramos de la muerte del presidente Chávez. Todos los que celebraron su muerte perdieron mi cariño, mi afecto y mi respeto.

Después vinieron las elecciones. Ganamos, con un margen cerrado, pero ganamos. Por su parte, Capriles exigió reconteo, pidió a sus seguidores "salir a la calle a drenar su arrechera", denunció robo de elecciones.

¿El saldo? Diez muertos, entre ellos dos niños, por la violencia política de la oposición, ambulatorios atacados, guarimbas, difundieron fotos viejas del CNE diciendo que eran de ahora... y algunos de mis contactos decidieron soltar sus demonios.

Tengo la impresión de que por las redes sociales la gente cree que es menos responsable de lo que escribe y dice. Hubo uno que incluso me dijo que lo denunciara con los equipos de inteligencia cubana. Asombroso. Otros llaman a la guerra, exigen muertos, dicen que quemarán las ciudades, justifican asesinar a los chavistas... y luego los ves otro día y te saludan como si nada.

Ellas y ellos sobreestimaron mi paciencia. Yo puedo convivir con personas de diferentes religiones, ideas político-partidistas, orientaciones sexuales... pero con estos personajes boté tierrita.

 
8
¿En qué creo?

Creo que las mujeres tienen derecho a decidir sobre su propio cuerpo, creo en el aborto libre, seguro y gratuito para todas las latinoamericanas. El feto no es un ser vivo. Un hombre que abandona a una mujer embarazada, también está abortando pero las leyes lo tratan diferente.

Creo en la democracia participativa con justicia social. Nuestro propia versión del socialismo, un socialismo nuestroamericano. La experiencia neoliberal confirma que ayuda a reducir la brecha entre ricos y pobres, provoca la destrucción del tejido social y genera más desempleo y miseria. Para muestra, veamos América Latina en los años 90 o Europa ahora.

Creo en la integración sudamericana y caribeña. Decidí estudiar portugués el día que Chávez solicitó el ingreso de Venezuela al Mercosur. Hoy ya somos Mercosur y yo hablo portugués.

Creo que todas y todos ganaríamos el día que cierre la última base militar de EEUU en suelo latinoamericano. No hay ni una base militar de EEUU en el mundo que no tenga denuncias de marines abusando sexualmente de mujeres y niñas. Lean lo que ha pasado en la de Okinawa en Japón.

Creo en una cultura de uso eficiente de la energía. Debemos luchar contra la cultura del derroche energético, no sólo en Venezuela. Si yo viviera cerca de mi trabajo, andaría en bicicletas todo el día. Tengo carro y si lo usara, llegaría en 30 minutos al trabajo. Prefiero usar transporte público, me toma 2 horas, pero es mi manera de construir un mundo diferente desde mi cotidianidad.

Creo en la despenalización de la droga. Los adictos no son delincuentes, son enfermos. La política de prohibición ha fracasado, como ocurrió con el licor en EEUU durante los años veinte. Pepe Mujica está abriendo el debate. Necesitamos más como él.

Creo en la recuperación para el estado de las empresas en áreas estratégicas de la nación. Petróleo, agua, electricidad, telefonía deben ser administrados por los gobiernos. El mercado ya demostró que no es bueno poniendo las reglas, sino revisen las experiencias estadounidense y europea.

Creo en la expropiación de tierras improductivas para entregárselas a campesinos que quieran trabajarlas. Creo en la guerra frontal contra los latifundistas urbanos. La ley de tierras de Reino Unido es más dura y radical que la venezolana.

Creo que deberían ir presos los que especulan y los que hacen negocios con el dolar paralelo. Vergüenza debería darles. Así no se construye un país, robando al pueblo o comprando moneda extranjera.

Creo que los medios de comunicación que violen las leyes venezolanas deben salir del aire. Punto. En EEUU no permitirían ni la mitad de las cosas que han hecho acá los medios opositores. Periodista que mienta o calumnie debe ser juzgado. La libertad de expresión conlleva responsabilidades posteriores de lo que uno diga.

Y sí creo que Capriles es corresponsable de la violencia política generada en las últimas semanas. Él, Nelson Bocaranda y todo el que haya incitado a sus seguidores a "drenar su arrechera", a vigilar los ambulatorios "porque tenían cajas de votación", los que hayan llamado a guarimbear, justificado el asesinato de personas sólo porque eran bolivarianos... todos ellos deberían ir presos.

Si algún líder del chavismo hubiera hecho un llamado similar y hubiera provocado la mitad de los muertos, incendios y ataques que provocó Capriles, ya tuviéramos a EEUU, la OEA y la "comunidad internacional" pidiendo una intervención en Venezuela para evitar más derramamiento de sangre de "civiles inocentes", léase de "opositores", porque para ellos los chavistas no somos gente.