jueves, 7 de noviembre de 2013

Ante cada expresión de homofobia, hay que denunciarla y protestar

Homofobia hay en todos lados. La diferencia la hacen las personas que denuncian, que protestan, que arman peos. Solo así se logran los cambios, peleando por nuestros derechos.

La foto de arriba es un ejemplo de ello. En Chile, grupos religiosos de Temuco lanzaron una campaña claramente homofóbica. Los carteles como el que ves arriba, asocian la diversidad sexual con perversiones y desviaciones. Por si fuera poco, le piden a la gente no votar por los candidatos que apoyen los derechos de la comunidad LGBTI.

El afiche dice que solamente son válidas las parejas heterosexuales, las relaciones entre personas del mismo sexo implican “cambiar la verdad de Dios por la mentira” y que dichos vínculos constituyen “cosas vergonzosas”, recibiendo el “pago merecido por su desviación (…) No vote por ningún político contrario a la palabra de Dios”.

¿Cómo es la vaina?
Nuestros compas del Movimiento de Integración y Liberación Homosexual (Movilh) no se quedaron callados y denunciaron esta campaña homofóbica. La Ley Zamudio prohibe y penaliza este tipo de expresiones discriminatorias.

Comparto varios párrafos del comunicado de Movilh.

“Este tipo de campañas reflejan un desprecio profundo por la diversidad social, así como una manipulación peligrosa y extrema de la realidad que sólo busca confundir a creyentes para que se sumen a cruzadas de odio”.

“Lamentamos y repudiamos que haciendo uso del nombre de Dios, estos grupos religiosos hagan interpretaciones antojadizas y descontextualizadas de la Biblia, pretendiendo además interferir en el Estado laico”.

"Llamamos a los creyentes a manifestarse claramente contra este tipo de odiosidad y violencia que es caldo de cultivo para expresiones brutales de discriminación que diariamente padecen lesbianas, gays bisexuales y transexuales”.