viernes, 9 de agosto de 2013

¿Qué tienen en común Obama, The New Yorker y Plaza Sésamo?

Es asombroso el poder de la palabra, sobre todo si esa palabra la emite alguien con influencia. Si los políticos venezolanos entendieran esto, dejarían de hablar tanto gamelote y comenzarían a hablar de temas importantes.
Hagamos un repaso con los gringos
El demócrata Bill Clinton propuso en su campaña electoral hace aaaaños, que iba a permitir a los gays y lesbianas estar dentro del ejército de EEUU. Ganó la presidencia, intentó cumplir esta promesa, pero sectores conservadores cerraron filas y frenaron el cambio. El debate y la posición de Clinton ayudó a aumentar la visibilidad de la sexodiversidad en los medios de comunicación. Algunos lo consideraron el presidente más progay de toda la historia de su país.

De esa época es la salida del closet de Ellen de Generes. También llegaron los personajes gays y lésbicos en las series como Dawsons Creek, Buffy, Will & Grace. Era como si estuviera de moda colocar a un personaje gay en las series y las películas.
Luego vino el republicano George Bush con su equipo de fundamentalistas cristianos homófobos. Todo lo que se había avanzado en términos de visibilización, desapareció. Las series con personajes gays y lésbicos fueron cancelados y sacados del aire. Aumentaron los crímenes de odio. Bush incluso intentó impulsar una enmienda de la constitución que prohibiera el matrimonio entre personas del mismo sexo.

Ahora está Barack Obama. Otra vez un demócrata. Obama ha ido más allá. Reiteró la oferta electoral de los gays y lesbianas en el ejército, pero además fue el primer presidente que dijo estar de acuerdo con la legalización del matrimonio igualitario. Obama ya logró lo del ejército.
Este presidente ha participado en actos simbólicos del movimiento LGBT. Por ejemplo, el día del padre de 2013 invitó a dos papás gays con su hijo a la tradicional parrillada de la Casa Blanca. De esa manera, Obama estaba diciendo que ellos también eran padres y eso también era una familia.

Obama y The New Yorker
En medio de esta nueva ola de apertura, la Corte Suprema de EEUU, la misma que dejó Bush, salvo una jueza de origen latino, anuló una ley de California que consideraba el matrimonio un privilegio heterosexual.

Los editores del The New Yorker sacaron una portada en su versión digital para celebrar el fallo de la corte. En el fondo se ve un televisor con los integrantes del máximo tribunal y en primer plano está una pareja acaramelada. ¿Ya sabes quiénes son?
Son Epi y Blas, dos personajes de Plaza Sésamo que según los rumores son una pareja gay. Epi posa la cabeza en el hombro de Blas. La portada se llama "Momento de felicidad" y fue realizada por Jack Hunter.

Jack asegura que "resulta increíble ser testigo de cómo han evolucionado durante mi vida las actitudes hacia los homosexuales. Esto es maravilloso para nuestros hijos, un momento que todos podemos celebrar".

No es la primera vez que se especula sobre la orientación sexual de Epi y Blas. En 2011 comenzaron a recoger firmas en Change.org para que los productores de Plaza Sésamo permitieran casarse a Epy con Blas. El asunto generó tanta cola que los productores tuvieron que sacar un comunicado explicando que ellos dos solo eran amigos.

PD: Ojalá las y los políticos venezolanos entiendan el poder de sus palabras en el resto de la sociedad. Ojalá hablaran de temas más importantes y dejaran de lado, al menos por unas horas, la diatriba política.