lunes, 3 de junio de 2013

En El Salvador vale más la “vida” de un feto sin cerebro que la vida de una mujer


¿Recuerdan el caso de una joven de República Dominicana? Se llamaba Rosalba Almonte. A ella le diagnosticaron leucemia. Cuando iban a comenzar la quimioterapia, le hacen los exámenes de rutina y se dan cuenta que está embarazada.

Si ella comenzaba su tratamiento oncológico, tendría un aborto espontáneo. La justicia de ese país prefirió que la joven muriera, a que le permitieran hacerse un aborto terapéutico.

En República Dominicana están prohibidos todos los tipos de aborto, incluso por violación, incesto, malformación del feto o cuando corre peligro la vida de la madre.

Otro caso ahora en El Salvador
Un caso similar se desarrolla en El Salvador. Una joven que le han llamado “Beatriz” para proteger su identidad, tiene lupus e insuficiencia renal grave. Su vida está en riesgo y necesita atención médica inmediata.

A pesar de eso, los doctores se niegan a brindarle un tratamiento porque está embarazada y las drogas le provocarán un aborto. Pero hay más. Resulta que el feto de Beatriz no tiene cerebro, es decir, que no tiene ninguna esperanza de vida. Apenas salga del vientre, morirá. Bueno, Beatriz le pidió al máximo tribunal salvadoreño que le permita interrumpir el embarazo para comenzar a recibir su tratamiento y poder salvar su vida.

¿Sabes lo que le dijo la justicia? Que no. Que debía terminar el embarazo, porque había que proteger la vida del “bebé”. Un bebé que viene sin cerebro y que morirá de todas formas al “nacer”. Me pregunto si puede llamarse “ser vivo” a un feto sin cerebro. No tengo la respuesta.

En dos platos, la justicia salvadoreña le está diciendo a esa mujer que su vida no es importante, que vale más la vida de un feto sin cerebro, sin ninguna posibilidad de sobrevivir, que la vida de una mujer de 22 años con todas sus facultades.

 

El titular que ven arriba es indignante. La prensa de derecha ha llegado a decir en primera página que la “Corte decidió proteger la vida de Beatriz y su hijo” ¿Cuál hijo? Un feto sin cerebro no es un hijo ¿Cuál vida de Beatriz? Si sigue el embarazo, ella morirá. Es como para los anales del fascismo machista y el patriarcado.

Condena internacional
Las reacciones no se hicieron esperar. La Corte Interamericana de Derechos Humanos dictó medidas provisionales a favor de Beatriz. Este tribunal supranacional solicitó al Estado salvadoreño que autorice el aborto terapéutico, pero la justicia volvió a decir que no.

La comunidad internacional, la ONU y organismos de DDHH le han pedido al estado salvadoreño que evite nuevos casos como el de Beatriz y que revise su prohibición al aborto.

Afortunadamente, la presión internacional dio sus frutos y el gobierno de Mauricio Funes ha autorizado que le hagan una cesárea a Beatriz. Es lo mismo, pero dicho diferente. Ella pedía un aborto, el gobierno le sacará al feto sin cerebro a través de una cesárea.

En teoría, el gobierno está desafiando al máximo tribunal. Esperemos que este caso permita un debate abierto y plural sobre la prohibición del aborto en América Latina y el Caribe.


En este link pueden pueden ver una entrevista a Beatriz realizada por la agencia AFP. Ella permanece en ese hospital esperando que le interrumpan el embarazo. Amnistía Internacional logró recoger 90 mil firmas en pocas horas en apoyo a Beatriz y las entregó en la embajada de El Salvador en España. Exigen al gobierno de Mauricio Funes que actúe inmediatamente.

Por su parte, la plataforma Decidir Nos Hace Libres solicitó al gobierno español que le conceda asilo político a Beatriz, incluso otras organizaciones se han ofrecido a pagarle el viaje para practicarle el aborto en suelo español. Allí las mujeres sí tienen derecho a interrumpir un embarazo.

 

Hay muchos casos como Beatriz
En 1998 El Salvador eliminó el derecho de las mujeres a practicarse cualquier tipo de aborto. Las gestiones de la jerarquía católica en esos años dieron sus frutos.

Casos como el de Beatriz hay muchos. Así lo confirman las activistas feministas salvadoreñas como Morena Herrera de la Agrupación para la Despenalización del Aborto Terapéutico. “Hay más casos como el de Beatriz pero no salen a la luz. Mujeres que se enfrentan a la cárcel, la muerte o a secuelas graves por no poder recibir un aborto terapéutico”

Una mujer que aborte en El Salvador puede enfrentar hasta 50 años de cárcel. Pregunto qué castigo recibe un hombre que abandona a una mujer embarazada. Seguramente será diferente, aunque este abandono pueda compararse socialmente como un aborto.

En total son cinco los países latinoamericanos y caribeños que no permiten ninguna modalidad de abortos. El Salvador, Nicaragua, Honduras, República Dominicana y Chile. Ni en violaciones, incestos, malformaciones del feto, cuando corre peligro la vida de la mujer ni mucho menos por decisión libre de la persona embarazada.