jueves, 23 de agosto de 2012

¿El Estado dominicano puede ser acusado de femicidio?



Esta historia conmovió a la sociedad dominicana. La prensa latinoamericana ha silenciado el caso para evitar que la indignación se contagie. Se trata de una adolescente de República Dominicana. Su nombre es Rosalba Almonte, pero su madre la llama Esperancita. Ella sale embarazada. A las 9 semanas los doctores se dan cuenta que ella sufre leucemia. A pesar del diagnóstico, los médicos se niegan a tratarle este cáncer porque puede interrumpirse el embarazo.

La madre de Rosalba -en la foto de arriba- le ruega al equipo médico que comiencen la quimioterapia lo más pronto posible para que ella tuviera más probabilidades de superar la leucemia. Ellos se niegan. ¿La causa? Hace pocos años se reformó la constitución dominicana. Los sectores más conservadores impulsaron la prohibición de cualquier tipo de aborto, incluso cuando la vida de la mujer corre peligro. La propuesta finalmente se aprobó y ahora está prohibida "toda acción que atente contra la vida desde la concepción del feto hasta el final de la existencia de la persona". Un grave retroceso para América Latina.

La vida de Rosalba está en peligro, sin embargo, el estado dominicano, la sociedad médica y los poderosos se quedan callados y prefieren no hacer nada. Cuando el embarazo cumple 3 meses, el cuerpo de Rosalba no soporta más y pierde el bebé. La leucemia está tan avanzada que los médicos no pueden parar la hemorragia y Rosalba muere el pasado viernes 17 de agosto.

No Rosalba ni tampoco el feto.

De nada sirvieron las exigencias de ella, su madre, los colectivos de feministas, los médicos obstetras, ni los abogados a favor de legalizar el aborto. Una sociedad fue testigo de esta muerte que puede considerarse un asesinato. Rosalba no murió. La dejaron morir.

Las feministas dominicanas afirman que se trata de un femicidio y acusan al Estado de someter a Rosalba a tortura y trato cruel e inhumano. Esto lo dicen las integrantes de la Colectiva Mujer y Salud.

Rosalba ya no está pero su testimonio permanece y reabre el debate sobre el derecho de las mujeres latinoamericanas a decidir sobre su propio cuerpo.

En el blog Universo e interioridad, Mildred Mata reúne parte de debate en torno al caso de Rosalba

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