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jueves, 10 de diciembre de 2015

Reinaldo Arenas en Venezuela


Investigando para mi tesis, me encontré este regalo. Reinaldo Arenas, el poeta cubano autor de Antes que anochezca, estuvo brevemente en Venezuela a principios de los años 80.

¿Cómo lo supe? Porque publicó un poema en Entendido, la única revista LGBT venezolana de esa época.

Cuando conversé con Edgar Carrasco sobre este punto, él me respondió lo siguiente:
Reinaldo Arenas después de su exilio en EEUU vino a Caracas, a la Librería Lectura, para promocionar sus libros y quería hablar con nosotros pero no lo dejaron. Sin embargo, Julio Vengoechea que tenía mucho contacto con la intelectualidad de Caracas llegó más cerca de él.
Entonces Reinaldo le dijo ‘me encanta el trabajo que ustedes hacen, es perfecto, los apoyo en todo. No tengo tiempo de darles una entrevista, pero les regalo este poema’ y nos dio el texto que publicamos en el número dos. Nunca pensamos que Reinaldo Arenas iba a pasar por todo lo que pasó.
Edgar se refiere a que se infectó de VIH, escribió su autobiografía “Antes que anochezca”, donde contó cómo fue perseguido en Cuba por su homosexualidad, en EEUU murió de SIDA y a principios del siglo XXI su vida sería llevada al cine con Javier Bardem como protagonista con una nominación a los Premios Oscar.

Les transcribo el poema que Reinaldo Arenas le regalo al equipo de Entendido en 1980.

lunes, 5 de noviembre de 2012

Leer "Antes que anochezca" es una experiencia única


“Yo pensaba morirme en el invierno de 1987. Desde hace meses tenía unas fiebres terribles. Consulté a un médico y el diagnóstico fue SIDA. Como cada día me sentía peor, compré un pasaje para Miami y decidí morir cerca del mar. No en Miami específicamente, sino en la playa. Pero todo lo que uno desea parece que por un burocratismo diabólico, se demora, aun la muerte.

En realidad no voy a decir que quisiera morirme, pero considero que, cuando no hay otra opción que el sufrimiento y el dolor sin esperanzas, la muerte es mil veces mejor. Por otra parte, hacía unos meses había entrado en un urinario público, y no se había producido esa sensación de expectación y complicidad que siempre se había producido. Nadie me había hecho caso, y los que allí estaban habían seguido con sus juegos eróticos. Yo ya no existía. No era joven. Allí mismo pensé que lo mejor era la muerte. Siempre he considerado un acto miserable mendigar la vida como un favor. O se vive como uno desea, o es mejor no seguir viviendo. En Cuba había soportado miles de calamidades porque siempre me alentó la esperanza de la fuga y la posibilidad de salvar mis manuscritos. Ahora la única fuga que me quedaba era la muerte”.

Así inicia Reinaldo Arenas este libro autobiográfico que relata su vida en Cuba, el descubrimiento de su sexualidad, sus inicios en la escritura, las persecuciones que sufrió por parte del Gobierno por ser homosexual, escritor y disidente, su estadía en la cárcel, la esperanza de salir de la isla, sus momentos de profunda tristeza, su exilio en EEUU y su muerte.

Este libro te golpea, en la boca del estómago y te deja sin aire pudiendo apenas recuperarte para recibir un nuevo golpe. Como activista homosexual y de izquierda, este libro me cuestionó.

Después de leer “Antes que anochezca” evito dar opiniones sobre Cuba, a favor o en contra. Creo que cualquier juicio que podamos tener desde afuera es precario. Siento que los únicos autorizados a hablar de Cuba son sus habitantes.

A través del testimonio de Reinaldo descubrí una rabia visceral que nace de las tripas, el mar como esperanza, la patria como cárcel, que la vida sin libertad no vale la pena, y la tristeza y la desolación que debe sentir alguien para creer que la única salida es la muerte.

Ahora leo más sobre Cuba, escrito por cubanos y cubanas residentes o exiliados/as. Duele, pero el dolor forma parte de la vida.

Reinaldo Arenas. “Antes que anochezca”. Tusquets Editores. Barcelona, España. 2005.