miércoles, 4 de octubre de 2017

Te presento a Juana Ramírez, la Avanzadora


En julio de 2015 el presidente venezolano Nicolás Maduro anunció el traslado de los restos de Juana Ramírez, la Avanzadora, al Panteón Nacional. Se trataba de un acto de justicia histórica.

Juana fue una negra liberta, hija de una mujer esclavizada. Además fue una luchadora excepcional durante la guerra de independencia. Encabezó un batallón de mujeres en la ciudad de Maturín. En el campo de batalla se ganó el apodo de “la Avanzadora” por ser siempre la primera que avanzaba contra las filas enemigas. Con su empuje, los patriotas lograron derrotar al realista Monteverde en 1814.

Como parte de los preparativos para su traslado al Panteón, el Ministerio de Comunicación e Información editó este material del Centro Nacional de Historia de Venezuela.

Además de la edición impresa, el Minci lo colocó de manera gratuita en internet. En el enlace de abajo puedes descargarlo, leerlo y compartirlo.

Se trata de cuatro artículos. El primero de Patricia Protzel "Heroínas, matronas y troperas: las mujeres en nuestra patria"; el segundo de Mirla Alcibíades "Mujeres e independencia. Venezuela: 1810 - 1821"; el tercero de Gladys Higuera "El rol de la mujer en la independencia"; y el cuarto de Neruska Rojas "Tras la pista de Juana Ramírez La Avanzadora".

Es un material muy pedagógico. Los textos se leen rápido y cuestionan cómo los historiadores han representado el papel de las mujeres en la guerra de la independencia.

Algunos comentarios:

1
Patricia Protzel critica el ideal de "mujer patriota" que la historiografía venezolana construyó en torno a la guerra. Cuando se habla de mujeres en la independencia, con frecuencia solo se menciona a Luisa Cáceres de Arismendi, una joven blanca, adinerada, de buena familia, casada, que luchó y resistió con estoicismo las torturas y agresiones de los españoles.

Esa corriente ha invisibilizado a otras mujeres que también lucharon, pero que eran negras, mulatas, indígenas, pobres, solteras. Patricia concluye que la historiografía está en deuda con nuestras mujeres.

Hay muy poca información de luchadoras de sectores populares que participaron en la guerra de independencia. Entre las pocas referencias que han llegado a nuestros días, están Juana la Avanzadora y Cira Tremaria.


2
Me encanta el texto de Mirla Alcibíades. Ella cuestiona varias ideas frecuentes de los historiadores sobre las mujeres de esa época. Primero, critica el retrato de la "mujer mártir", es decir, las que solo son presentadas como víctimas.

Luego cuestiona la idea de "mujer heroína". ¿Qué es lo que convierte a una mujer en heroína? Mirla sugiere que este adjetivo se suele otorgar a damas de familias acaudaladas, blancas, católicas, heterosexuales, y casi siempre casadas con patriotas.



Sobre este punto, ella se pregunta lo siguiente. Luisa Cáceres de Arismendi, Leonor Guerra y Ana María Campos "¿son heroínas porque sufrieron o por lo elevado de sus ideales libertarios? Muchas mujeres durante la independencia estuvieron en prisión o fueron apaleadas, ahorcadas o flageladas y nadie las ha llamado heroínas, más aún nadie las ha tomado en cuenta".

Mirla no desmerece de estas mujeres, solo se pregunta porqué ellas sí son heroínas y muchas otras no.

3
En su texto "El rol de la mujer en la independencia", Gladys Higuera comparte una anécdota sobre Juana. "En una oportunidad, en medio de una lluvia de balas, (Juana) atravesó el campo enemigo y arrancó su espada a un general realista muerto, que levantó apuntando hacia el cielo como gesto simbólico de libertad. En la avenida Bolívar de Maturín se encuentra una estatua (de Juana) en recuerdo de ese hecho histórico".


4
En el último artículo, Neruska Rojas hace una búsqueda exhaustiva sobre la vida de Juana Ramírez. Neruska revisa archivos, libros, crónicas y periódicos del oriente del país.

Es una tarea compleja porque hay muy pocas fuentes escritas sobre Juana. Ella era hija de Guadalupe, una mujer negra esclavizada por la familia Rojas Ramírez. Los cronistas basan sus afirmaciones en testimonios orales recogidos en Maturín. A pesar de las dificultades, Neruska hizo una pesquisa impresionante.

Algunos autores dicen que nació en Chaguaramas, en Guárico, y que tuvo que huir al oriente del país cuando las tropas de Boves fueron arrasando todos los pueblos que encontraban. Así habría llegado a Maturín. Otros dicen que nació en Chaguaramal en el oriente del país. Aunque no hay consenso, se dice que nació en 1790.

De acuerdo a la tradición oral, Juana fue una de las primeras en defender a Maturín entre 1813 y 1814 ante la llegada del realista Monteverde. Se incorporó a un batallón llamado "batería de mujeres".

Neruska consiguió la primera vez que se mencionó a esta batería de mujeres y a Juana en los libros de crónicas del oriente del país. Además explica cómo su tumba se convirtió en un monumento en el estado Monagas.



Algunos señalan que Juana tuvo una hija después de la independencia y vivió en una humilde vivienda. Basado en testimonios orales, Juana habría muerto en 1856 a los 66 años.

Neruska termina con cuatro propuestas. Primero, revisar el discurso histórico que se construyó en torno a la figura de Juana; segundo, reinterpretar la información que se tiene sobre ella; tercero, exponer y revalorizar los testimonios de los habitantes de Maturín sobre la figura de Juana; y cuarto, realizar una recopilación fotográfica de los monumentos, placas, homenajes y alegorías a Juana.

Si quieres conocer más sobre el rol de las mujeres en la guerra de la independencia y sobre la vida de Juana Ramírez la Avanzadora, te recomiendo que leas este material.