domingo, 26 de marzo de 2017

Sudoroso

Algo sobre mí.

Yo sudo. Bastante. Desde que tengo memoria, sudo con profusión y me gusta. Quizás por eso, el olor de mi sudor no es fuerte. Libero toxinas, circula el agua en mi cuerpo, es saludable.

Cuando salgo a bailar es liberador. A veces los jeanes quedan tan empapados que termino goteando. Y la camisa ni se diga.

Cuando hago ejercicio es asombroso. Literalmente, debo escurrirme la franela una o dos veces cada vez que voy al gimnasio. Tomo mucho líquido. A veces, después que llego a casa y me baño, sigo sudando un rato más.

Cuando tengo sexo es una ricura, mi espalda, mi pecho, mi rostro, las piernas, todo mi cuerpo suda. Es una experiencia única abrazarse a otra persona mientras haces el amor y los dos están mojados.

Mi amiga Ling cree que sudo en exceso. Buscó por internet una enfermedad especialmente para mí. Era algo como una andropausia precoz. ¿No era así, amiga? Yo me río.

Nunca me ha molestado sudar. Además me gustan los hombres que sudan. No entiendo esa moda de que sudar es desagradable. Es como el bello corporal. ¿Si está allí, para qué te lo quitas? Debe tener una función.