lunes, 21 de octubre de 2013

No soy gay, soy un 108





 En Paraguay la pabra/número 108 se usa como significado de puto, maricón o desviado. Es un insulto, una forma peyorativa para decirle gay a otra persona. ¿Quieres saber por qué? Acá el cuento.

El 1 de septiembre de 1959 apareció el cuerpo quemado de Bernardo Aranda en Asunción, la capital paraguaya. Bernardo era un famoso locutor de radio y homosexual. Por eso, la policía asumió que fue un crimen pasional y que el asesino también era gay.

La policía detuvo arbitrariamente a muchos hombres presuntamente homosexuales durante las investigaciones. Algunos reportes de prensa hablaban de 108 personas, pero nunca se confirmó el número exacto de detenidos.

Una parte de la lista se filtró y el periódico de la dictadura, El País, publicó los nombres de cuarenta y tres ciudadanos. Sin embargo, quedó en el imaginario social la cifra de 108 detenidos por el asesinato de Bernardo Aranda.


Ese mismo diario acuñó la frase de “logia de amorales” para referirse a los homosexuales. Incluso invitó a los ciudadanos a denunciar a las personas que creyeran que eran gays y lesbianas.

Desde esa época, se usa la frase de "los 108 y un quemado" para referirse peyorativamente a los homosexuales. El quemado es Bernardo Aranda. Arriba una caricatura que recoge esta expresión.

Si te acusaban de ser un 108 "se corría el riesgo de ser expulsado del núcleo familiar, perder los estudios, ser despedido del puesto de trabajo, o aún peor, acabar en cualquier dependencia de la fuerza pública, donde sin más preámbulo serían violentados sus derechos más básicos". Así lo afirma Erwing Augsten Szokol en su libro 108/CIENTO OCHO, disponible en internet totalmente gratis.

Recordemos que todo esto pasó mientras Paraguay estaba bajo la dictadura de Alfredo Stroessner, la más larga de sudamérica, desde 1954 hasta 1989.

El manejo de la prensa de este caso reforzó los prejuicios homofóbicos en la sociedad paraguaya. En la actualidad, más de medio siglo después se sigue usando esta palabra/número como insulto contra la comunidad sexodiversa.

Varixs investigadorxs paraguayxs han hecho trabajos sobre este incidente como una manera de rendir tributo a los miles de homosexuales, lesbianas, bisexuales y trans que sufrieron acoso, maltrato, exilio e incluso que fueron asesinados durante la dictadura de Stroessner.

Las organizaciones sexodiversas incluso proponen apropiarse del insulto y resignificarlo. “No soy gay, soy un 108” es una manera de quitarles el poder a quienes intentan estigmatizarnos y usar la palabra/número como símbolo de resistencia y orgullo.

Me enteré de esta historia gracias al blog de nuestra compañera Verónica VillalbaMorales, activista LGBTI paraguaya. Comparto dos párrafos de la bitácora de Verónica.

"Este blog es un aporte a la construcción de la memoria histórica del movimiento, porque tenemos muchas historias que deben ser registradas, relatadas y dinfundidas. Historias que seguimos escribiendo. Como en la mayoría de los movimientos sociales, existen disputas alrededor de ellas. Por esa razón, lo que registro y publico desde aquí, no es “la primera” ni pretende ser la única verdad, quiere ser parte de todas las historias que nos enriquecen y que vamos contruyendo para cambiar nuestra sociedad, para que nuestras vidas desde la disidencia sexual, también sean posibles en ella".

Les recomiendo visitar este blog. Además puedes descargar de manera gratuita el libro digital 108/CIENTO OCHO de nuestro compañero Erwing Augsten Szokol. Es un excelente trabajo de investigación. Si quieres conocer este capítulo de la historia sexodiversa latinoamericana, tienes que visitar el blog de Verónica y descargar el libro de Erwing. Se lee rápido.