miércoles, 31 de julio de 2013

Otra victoria de los movimientos progresistas uruguayos

En estos días he estado leyendo sobre Uruguay. Su historia republicana es interesantísima y atípica si la comparamos con otros países del continente. Tres ejemplos. Primero, los y las uruguayas tuvieron en dos oportunidades un poder ejecutivo colegiado, como Suiza. Segundo, Uruguay puso en marcha el Estado de Bienestar (Welfare State) a principios de 1900, mucho antes de que EEUU y Europa hicieran lo mismo.

Por último, los y las uruguayas hacen referendos a cada rato. En serio. A cada rato, los y las ciudadanas deben ir a las urnas para opinar sobre los temas importantes y sensibles del país. Además, lo que diga la mayoría, se acata. Se trata de consultas vinculantes.


Así han aprobado la mayoría de sus constituciones y sus posteriores reformas. A través del voto, la ciudadanía ha derogado leyes impopulares. Incluso, de esa forma, se ratificó la Ley de Caducidad que mantenía la impunidad de los crímenes cometidos por los militares durante la dictadura militar.

Nueva consulta
Bueno, en 2013 Uruguay dio otro ejemplo de ejercicio democrático. El parlamento reconoció el derecho de las mujeres a practicarse un aborto libre, seguro y gratuito. La ley fue impulsada por el Frente Amplio (coalición de izquierdas) y cuenta con el apoyo del actual presidente, nuestro querido Pepe Mujica.

Un sector conservador de la sociedad (siempre los hay) pidió que se hiciera un referendo para derogar la ley del aborto. Para lograr la convocatoria, debía participar al menos 25% de los votantes inscritos en el padrón electoral.

La estrategia de la izquierda fue la abstención. Pude ver varios trabajos de nuestros compañeros de la Ovejas Negras, sumándose a esta campaña de abstención y defendiendo el derecho de las mujeres a decidir sobre sus cuerpos.

Pa' hacerles el cuento corto. La parranda de curas y misóginos no lograron movilizar ni siquiera al 10% del electorado. A pocos minutos del cierre de las urnas el domingo 23 de junio de 2013, los promotores del referendo tuvieron que admitir su derrota.
Izquierda y estrategia
Lo que me ha gustado de la izquierda uruguaya es que los movimientos sociales progresistas han cerrado filas para luchar por sus derechos. El Frente Amplio apoya la lucha de las mujeres por el derecho al aborto libre, seguro y gratuito. Las mujeres respaldan a los gays y lesbianas en su pelea por el matrimonio igualitario. Los gays, lesbianas cierran filas con las feministas y llaman a la abstención en el referendo. Lo último que vi es que los grupos sexodiversos se suman a favor de la despenalización del consumo de marihuana en Uruguay.

A este paso, nuestros compañeros y compañeras de la República Oriental van a terminar dándole cátedra de activismo y efectividad política al resto del continente.

Los movimientos sociales de nuestros países -especialmente los de Caracas, Venezuela-, deberían tomar notas. No es separados, divididos ni echándose cuchillos entre ustedes como van a conseguir avances.

Desde acá, felicitamos a nuestros compañeros y compañeras de la República Oriental del Uruguay por este nuevo triunfo. Sigamos construyendo una Patria Grande más justa para todas y todos.