lunes, 29 de julio de 2013

Hasta que por fin…

En mi adolescencia estuve unos meses en los Boys Scouts cerca de la casa. No estuve mucho tiempo. Seis meses máximo. No sé muy bien cómo funcionan por dentro, pero esta noticia me alegra.

Luego de una larga pelea, la organización Boy Scouts de Estados Unidos abre sus puertas a jóvenes abiertamente homosexuales. En Canadá hace aaaaaños que permitían el ingreso de chamos gays y bisexuales. No sé muy bien cómo es la organización mundial, pero evidentemente los de EEUU tenían una clara política homofóbica.

Hagamos un repaso. En el año 2000 el Tribunal Supremo de EEUU le dio la razón al grupo diciendo que sí tenían derecho a prohibir el ingreso de jóvenes homosexuales. Sin embargo, en los últimos 3 años esta postura homofóbica le costó una gran parte de sus patrocinantes y muchos de sus integrantes se retiraron. En este momento sólo les queda un tercio de los exploradores que tenían en 1999. Un tercio. ¡Bárbaro!
El cuento es que luego de una larga batalla interna, la organización tuvo que cambiar una regla vigente desde hace 103 años. La decisión se tomó con un 60% de apoyo en el encuentro nacional de Texas de 2013.

El cambio de la norma entrará en vigencia a partir del 1 de enero de 2014. Sin embargo, ellos seguirán prohibiendo tener adultos abiertamente gays o lesbianas en los grupos. Una victoria a medias, que sólo abre paso para lo inevitable.

Tarde o temprano, los dinosaurios saldrán y vendrán nuevas generaciones con menos prejuicios sobre la diversidad humana.

Si quieres conocer los detalles de la votación interna, revisa esta nota de Público. Si quieres ver la reacción dentro de EEUU lee la nota de El País.