domingo, 4 de marzo de 2018

La política sexual durante el Kirchnerismo en Argentina


¿Cómo fueron las políticas sobre diversidad sexual y género durante los gobiernos kirchneristas? ¿Cómo Argentina se convirtió en el primer país de América Latina en reconocer el matrimonio igualitario? ¿Por qué no se logró despenalizar el aborto en esa nación? ¿Por qué en ese periodo los grupos LGBT avanzaron tanto y las feministas tan poco? Estas preguntas se responden en "La política sexual durante el kirchnerismo (2003 - 2015)" realizado por Constanza Tabbush, María Díaz, Catalina Trebisacce y Victoria Keller.

Esta investigación forma parte de un proyecto regional titulado "Contesting the Transformation: Gender, Sexuality, and the Latina American Left", dirigido por Elisabeth Jay Friedman, profesora de Políticas y Estudios de América Latina en la Universidad de San Francisco.

Constanza, María, Catalina y Victoria analizan la evolución de tres banderas sociales de los grupos LGBT y feministas de Argentina: el derecho al aborto, el matrimonio igualitario y el reconocimiento de la identidad de las personas trans.


Durante los gobiernos kirchneristas hubo avances legislativos en el campo del matrimonio igualitario y el derecho a la identidad. En esos años se presentaron cuatro proyectos de ley para despenalizar el aborto, pero ninguno se aprobó ¿A qué se debió esta situación? ¿Cómo entender estos avances y frenos? Eso lo responden las autoras de este artículo.

Ellas toman en cuenta cuatro variables: los vínculos entre el poder ejecutivo y la jerarquía católica; la política de partidos en el sistema presidencialista argentino; los marcos interpretativos de cada demanda; y las formas organizativas y estrategias de las organizaciones que las promueven. Estas cuatro dimensiones combinadas abren oportunidades o generan resistencias en cada una de estas luchas sociales.

Las autoras ofrecen un análisis sólido del contexto argentino. Luego de leer el artículo, entendemos cómo Argentina pudo tener una de las leyes de identidad de género más avanzadas del planeta. También podemos entender el peso de la opinión pública de un mandatario en un sistema presidencialista.


Acá varios comentarios de aspectos que no conocía y que me llamaron la atención.

1
Argentina no cuenta con partidos políticos católicos o coaliciones religiosas. Es un caso atípico en la región. En el resto de América Latina, los católicos han organizado toldas políticas. Incluso en las últimas décadas las iglesias cristianas saltaron al ruedo político. En Brasil, por ejemplo, tienen un peso importante en el parlamento.

Comparto un párrafo: "Los líderes religiosos (argentinos) no influyen de manera significativa en el voto popular. A pesar de la secularidad de la sociedad, y de contar con un sistema político formalmente laico, la Iglesia tiene una gran influencia en la política del Poder Ejecutivo Nacional".


2
Al inicio, las relaciones entre la jerarquía católica argentina y el gobierno de Nestor Kirchner eran malas. Los grupos LGBT argentinos aprovecharon este desencuentro y avanzaron en su agenda de lucha. Ellos no desperdiciaron esta ventana de oportunidad. 
En Venezuela tuvimos una oportunidad de oro en los primeros 20 años de la Revolución Bolivariana. Desde 2005 hasta 2015, el chavismo tuvo mayoría en la Asamblea Nacional. Los grupos LGBT venezolanos desaprovecharon ese momento y se avanzó muy poco en materia legislativa.

3
Los grupos LGBT argentinos contaron con el apoyo, financiamiento y asesoría de activistas LGBT españoles. En 2005 España se convirtió en el primer país de habla hispana en reconocer el matrimonio igualitario. La experiencia acumulada por los españoles fue aprovechada por sus pares argentinos.



4
La lucha por el aborto seguro, el matrimonio igualitario y una ley de identidad no se deben limitar al campo legislativo o judicial. Las experiencias española y argentina demuestran que primero debe ganarse la batalla en el campo de la opinión pública. Solo conquistando la opinión pública, los avances legales y judiciales tienen más probabilidades de permanecer en el tiempo y sobrevivir a futuros gobiernos conservadores.

5
Por último, los grupos LGBT argentinos emplearon una estrategia llamada red temática (issue network), las feministas no. Quizás ese sea uno de los factores clave del éxito de los primeros.



Comparto dos párrafos más: "Parte de los activismos por el matrimonio igualitario y por la ley de identidad de género han operado como redes temáticas. Éstas se definen como pequeñas tramas profesionales, actores estatales, periodistas, abogados/as y activistas, que tienen como objetivo la realización de modificaciones normativas".

"Aunque posteriormente se expandió al resto del país, la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans (FALGBT) se inicia como un pequeño grupo de profesionales, abogados/as y periodistas, con fuerte presencia en la Capital Federal, que propuso un plan de acción: comenzar por la demanda de matrimonio, para después avanzar con el reconocimiento de la identidad de género. La FALGBT (...) se valió de técnicas de investigación social tales como grupos focales y encuestas, para testear argumentos de cara a la opinión pública; y estrategias comunicacionales congruentes con el lenguaje hegemónico del kirchnerismo, que popularizó la expresión 'matrimonio igualitario'".



6
A manera de cierre, el estudio es un excelente aporte sobre las relaciones entre los movimientos LGBT y feministas con los gobiernos progresistas de la región.

Te recomiendo que leas el artículo completo a continuación:
"Matrimonio, igualitario, identidad de género y disputas por el derecho al aborto en Argentina. La política sexual durante el kirchnerismo (2003 - 2015)" Constanza Tabbush, María Díaz, Catalina Trebisacce y Victoria Keller, publicado en abril de 2016 en el número 22 de "Sexualidad, Salud y Sociedad, Revista Latinoamericana".