viernes, 10 de marzo de 2017

“Para escribir un poema que no sea pleno de amor” de María Ángeles Pérez López


Para escribir un poema que no sea pleno de amor,
incendiado en sus sílabas de escarcha,
puedo releer los libros que conozco
donde alguien tocó nuestra eterna raíz
midiendo la distancia que va del cuerpo al cuerpo
-oh pelea desigual y ensangrentada
de la que no saldremos nunca indemnes,
mordido el corazón en su mismísimo centro-.
Porque bailo despacio un baile repetido
de forma que soy junco como otra de las muchas
mujeres, de las niñas, las ancianas
que están antes de mí, las que vendrán
a acariciar tu sexo estremecido
esperando encontrarte inigualable
cada una en su señal, en su contorno
el gesto primordial de nuestra dicha.
Porque es común el peso en las caderas
que nos hace movernos, concebir,
guardar el surco de agua que trae el viento.
Es en serio que nada necesito,
la bibliografía podría ser escasa
y yo te tocaría igual cada minuto
aunque hubiese perdido el alfabeto,
el habla del primate vuelto hombre
y espacio vertebral en la belleza.
Apenas me hacen falta las dos manos
para escribir sin tinta ni agonía
el rasgo corporal del pergamino.



*****

Este poema forma parte del libro Materia reservada de María Ángeles Pérez López. Ella nació en España en 1967. En la actualidad es profesora de literatura hispanoamericana en la Universidad de Salamanca.

Me gustó la sencillez de sus poemas, sus imágenes cotidianas. Nada rebuscado. Es el tipo de poesía que me encanta.

Ella ha publicado “Tratado sobre la geografía del desastre” (1997), “La sola materia” (1998), “Carnalidad del frío” (2000), y “La ausente” (2004). Además ha participado en varias antologías. María Ángeles ganó el Premio Tardor con “La sola materia” y el Premio de Poesía “Ciudad de Badajoz” con “Carnalidad del frío”.

Este poemario es de la editorial pública venezolana El Perro y la Rana y forma parte de la colección Poesía del mundo, Serie Contemporáneos.