viernes, 24 de febrero de 2017

“El hombre que hemos sido en el pasado” de María Ángeles Pérez López


El hombre que hemos sido en el pasado
se acerca lentamente y nos saluda
como quien ve de pronto a un conocido
borroso y desprevenido entra la niebla.
Como quien mira a otro y se incomoda
por el salto infinito de la especie
que trae la semejanza y el contraste,
el hueso y su cartílago amoroso,
la oreja, el peine manso y acabado,
el sexo y su ventura, los pulmones
comunes en sus zonas cavernosas,
el mismo corazón y su perenne
afán de traslación sobre la tierra
para llevar el peso de la sangre
hasta la conquistada vertical.
También cada perfil, su discrepancia.


El hombre que hemos sido en el pasado
se acerca y nos saluda en su indolencia,
confunde aniversarios y dolores,
reclama lo que no hay desde hace años,
escucha y llora en su cansancio tosco,
paladea palabras muy remotas:
la ira, la inocencia, el desconcierto,
el mar, sus caracolas encendidas,
el frío, el tiempo lento, la alborada
y su conquista ruin, imprescindible
como una gota clara de placer.
Y cuando va a marcharse pesaroso
repite un gesto antiguo y su señal,
un modo estremecido de mover
el aire de apartarlo con ternura
que me hace recordarlo, recordarme,
un súbito aleteo en el que el tiempo
tiembla y desaparece calcinado,
viene a ser como un cuerpo no visible,
un modo de encontrarnos sin caer,
un ¡qué más da! y su abrazo sostenido
por la copa febril de la alegría.

*****

Este poema forma parte del libro Materia reservada de María Ángeles Pérez López. Ella nació en España en 1967. En la actualidad es profesora de literatura hispanoamericana en la Universidad de Salamanca.

Me gustó la sencillez de sus poemas, sus imágenes cotidianas. Nada rebuscado. Es el tipo de poesía que me encanta.

Ella ha publicado “Tratado sobre la geografía del desastre” (1997), “La sola materia” (1998), “Carnalidad del frío” (2000), y “La ausente” (2004). Además ha participado en varias antologías. María Ángeles ganó el Premio Tardor con “La sola materia” y el Premio de Poesía “Ciudad de Badajoz” con “Carnalidad del frío”.

Este poemario es de la editorial pública venezolana El Perro y la Rana y forma parte de la colección Poesía del mundo, Serie Contemporáneos.