martes, 8 de julio de 2014

Estatuas censuradas


La nota me dio risa. Son ocho estatuas públicas que fueron retiradas porque eran "políticamente incorrectas". Habla un poco de los límites que tenemos en nuestras sociedades. Quizás en una década nuestros hijxs no entiendan porqué estas estatuas fueron removidas. A lo mejor en el futuro les llege su momento de reivindicación.



1
En Qatar se retiró la estatua que inmortaliza el cabezazo de Zinedine Zidane al italiano Materazzi en la final de Alemania 2006. Francia le regaló esta obra a Qatar porque será sede del Mundial en el 2022.


2
En Central Park de Nueva York, EEUU, había una estatua del guerillero eterno, el Che Guevara. Bueno, en 2013 el alcalde Bloomberg la retiró a petición de varios legisladores de Florida. ¡Cuándo no! Como dijo Pablo Neruda, "Podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la primavera.".


3
En Corea del Sur, un centro comercial tuvo que retirar esta estatua de Spiderman porque se le notaba una erección. Claro, lo hicieron dos años después. Es una obra del escultor Eunsuk Yoo. Él prefirió que la retiraran a tener que disimular la erección de su creación.

¿No es ridículo que nos escandalice una estatua sexuada? ¿O es que Superman, la Mujer Maravilla, Batman, Hulk y los X-Men no tienen genitales?

En los 30 y 40 en EEUU surgió una generación de superhéroes con los cuerpos muy sexuados, musculosos, fornidos, de trajes ajustados, pero con los genitales casi inexistentes. Quizás fue la forma como los ilustradores burlaron la censura de la época.

No podían colocar al Fantasma o Tarzán con el paquetote entre las piernas, pero nadie les impedía exagerar otros rasgos corporales. Tal vez nos quede algo de esa época.


4
Termino con esta figura llamada Eucharistia. Estaba ubicada en la localidad española de Aranda de Duero y formaba parte de la exposición Las Edades del Hombre. Los vecinos del lugar lo apodaron cariñosamente como Pichagorda. En 2011 el Arzobispo de esa ciudad la mandó a retirar porque esa desnudez era incompatible con el recato cristiano.

Sin comentarios.