jueves, 2 de mayo de 2013

Sale del closet el primer jugador activo de la NBA


Yo de básquet no sé mucho. La pelota, el aro y gana el que más enceste. De las reglas, ni idea. Así que es la primera vez que escucho el nombre de Jason Collins. En mi trabajo, un compañero heterosexual y una amiga lesbiana sí sabían quién era este personaje.

Jason es el primer jugador activo de la liga profesional de baloncesto de EEUU que reconoce públicamente su homosexualidad. El anuncio lo hizo en la última edición de la revista Sports Illustrated. Como los editores sabían que sería un batacazo, lo pusieron en la portada.

Los expertos dicen que en EEUU hay cuatro deportes que mueven millones de dólares y fanáticos. Estos son el básquet, el béisbol, el fútbol americano y el hockey sobre hielo. Jason sería el primer jugador profesional que sale del closet en estas cuatro disciplinas.


En primera persona
Jason comienza su relato diciendo “Soy un pívot de la NBA de 34 años. Soy negro. Y soy gay”. En la entrevista él hace un repaso de su vida y las dificultades que tuvo para aceptar su orientación sexual.

Él cuenta con el apoyo de su familia, incluso de su hermano gemelo Jarrod, que también es jugador profesional de baloncesto. En la entrevista Jason confiesa que ahora podrá dejar de sentir “celos de mi novio en Standford Joe Kennedy, congresista por Massachusetts. Él fue al desfile del orgullo gay de Boston el año pasado y este año iremos juntos. Quiero hacer lo correcto y dejar de esconderme. Quiero desfilar por la tolerancia, la aceptación y la comprensión. Quiero tomar una posición y decir: yo también soy gay”.

¿Por qué decirlo ahora?
Él afirma que lo impulsó el atentado en el maratón de Boston. El ataque “reforzó la idea de que no podía esperar a unas circunstancias perfectas para reconocer mi sexualidad y que las cosas pueden cambiar en un instante. Por eso, ¿por qué no vivir sinceramente conmigo mismo?”.

Imagina que estás cocinándote en un horno. Algunos sabemos y aceptamos nuestra sexualidad al momento y algunos necesitamos más tiempo para cocinarnos. Yo lo sabía, me he horneado durante 33 años”.

Lo mejor que puedo hacer es pararme
Para otros medios de comunicación, Jason declaró: “No me propuse ser el primer atleta abiertamente gay jugando en un gran deporte de equipo estadounidense. Lo mejor que puedo hacer es pararme y luchar por lo que creo”.

A nadie le gusta vivir con miedo. Siempre he tenido miedo de decir algo equivocado. No duermo bien. Pero cada vez que le digo a otra persona, me siento más fuerte y duermo un poco más profundamente. Se necesita una enorme cantidad de energía para guardar un secreto tan grande.”



Trending topic
Esta salida del closet fue un batacazo. Jason Collins se convirtió en la etiqueta más comentada por las redes sociales en EEUU. Ha habido de todo. Apoyo y críticas. El comisionado de la NBA, David Stern, expresó su respaldo a la decisión de Jason y dijo “estamos orgullosos de que Jason Collins haya asumido el liderazgo en este tema tan importante”.

¡Epa, es contigo!
Si eres un deportista sexodiverso de nuestras latitudes y estás leyendo esta nota, ojalá te animes a seguir el ejemplo de Jason. Es un acto liberador. Luego de decirlo te sientes libre, pleno.

En mi caso, lo más difícil y lo que más me costó fue decírmelo a mí mismo. Decirme: “Sí, me gustan los tipos. Soy diferente. Los demás vayan a lavarse el culo porque yo vivo mi vida como me dé la gana”. Después que te lo dices a ti mismo, el camino es mucho más fácil.

Solemos pensar que habrá gritos, llanto, peos entre nuestros familiares y amigos, pero casi todas las veces nuestros seres queridos se muestran solidarios y comprensivos.

Aquí entre nos, me atrevo a decirte que muchos de tus familiares y amigos ya sospechan que tú eres diferente. No te lo han dicho porque respetan tu decisión de mantenerlo en secreto, pero muchos lo saben y te quieren igual.

Afuera hay un mundo que espera por ti, un mundo sin miedos, sin temor, sin desgaste, un mundo que te querrá por lo que eres, una persona valiente. Ojalá te animes a salir. Acá afuera te estaremos esperando con los brazos abiertos, estaremos un gentío esperándote para celebrar contigo la mayor riqueza de los seres humanos: su diversidad.