martes, 5 de marzo de 2013

Ricky Martin: la vida detrás de la fama

 
La noticia cayó como una bomba en la sala de redacción. El día que Ricky Martin confesó que era gay, no se habló de otra cosa como por tres semanas.

Una parte de mis compañeros de trabajo dijo que ya lo sabía, que era evidente. Los machos heterosexuales, pelo en pecho y barrigones usaron la salida de Ricky para arengar en contra de los metrosexuales (heterosexuales que dedican más tiempo a cuidar de su apariencia física).

Creo que Ricky fue la primera superestrella latinoamericana en hablar abiertamente de su homosexualidad. En un continente con mucho machismo rezagado, el anuncio causó revuelo.

Los managers no suelen recomendar a sus artistas salir del closet, por el impacto que eso tendrá en las ventas de los CD y los conciertos. Por eso, compré su biografía y su nuevo disco. Fue un acto político. No soy uno de sus más grandes fanáticos.

En algunos capítulos de su autobiografía, es fácil identificarse con Ricky. Un joven, explorando su sexualidad, descubriendo qué le gusta, pero en otros pasajes las distancias son enormes.

Ricky conquistó el mercado latido, luego el asiático, después el europeo comenzando por Francia en pleno Mundial de Fútbol. De hecho, fue el responsable de una de las canciones más difundidas de copa deportiva. Sólo le faltaba el mercado estadounidense y el africano.

 
Su presentación en los Grammy dejó a los gringos bailando en un tacón. ¿Quién era ese muchacho que había cantado anoche en los Grammy? Madonna, Janet Jackson, las grandes divas elogiaron el talento, la belleza y la sensualidad de este puertorriqueño.

En su autobiografía “Yo” podemos seguirle la pista a este ascenso meteórico de Ricky Martin. Mucho trabajo, muchos sacrificios. Afortunadamente al final, pudo hacer las paces con su historia, con su sexualidad y con su yo interior.

Luego vinieron sus hijos, la salida del clóset de su pareja, su activismo y nuevos proyectos. Si quieres conocer más sobre Ricky Martin, debes leer su autobiografía. Te la recomiendo.