jueves, 15 de octubre de 2015

Un poema de Kattia Piñango Pinto


SOY ESTA CARA DE MUJER frente al espejo y
soy justo a esta hora cuando veo a la solitaria vecina
fumarse hasta su propia rodilla
y a una gata indecisa que no sabe si maullar o si rasgar el mueble que vendrá
           [siempre acompañado de algún reclamo.

Esta cara de mujer cotidiana en el espejo sabe que no hay nada que pueda contradecir al espejo.
Y a veces siente lástima por la cara de auqella mujer
                [de la lata fría
cuyos insinuantes gestos caen en la barriga de algún
bebedor que espanta su miseria
            [con un sorbo amarillento.

Esta cara de mujer de este implacable espejo sabe que
aunque afuera cerveza y mujer da lo mismo que lata
adentro es ella sin el esfuerzo de no ser más que sí
            [misma desnuda.

Esta cara de este implacable espejo reconoce que nada
se ha dicho que no sea en su contra
Y que sólo basta nacer niña para oír las voces
quejumbrosas que le reprochan su
        [imperfecta desnudez:
“Agarra bien a tu marido”
“Vas a quedar pa’ vestir santos”
“Ni se te ocurra engordar”
“Disimula las arrugas”

¿Quién te querra de vieja?
¿Quién te querrá cuando se te caigan las tetas,
cuando el vientre se abulte
cuando el cuerpo grite sus años?

Voces de comerciales,
de telenovelas,
de lata,
de cerveza

Cerveza-tetas
Cerveza-nalgas
Cerveza-desnudez perfecta operada
Cerveza-hembra
Mujer-lata

Soy esta cara de mujer frente al espejo,
-siempre he preferido la obstinación que el silencio-
Sin recriminaciones
Ni juicios altaneros

Veo a la mujer de lata que sigue exhibiéndose
con estoico entusiasmo
y también al vecino
practicando la hipnosis con el televisor
y que le ordena a su agitada esposa
otra espanta calor mujer de lata.

…..
Este poema forma parte del libro Temporal de Kattia Piñango Pinto. Ella nació en Caracas en 1975 en el seno de una familia de izquierda. En 1998 se graduó de Letras en la Universidad Central de Venezuela.

Me gustó su poesía porque habla como yo, sin intenciones de sonar pretenciosa, intelectual o rebuscada. Habla de la vida en la ciudad, habla de lo urbano, de lo perdido y solos que podemos llegar a sentirnos en nuestros mundos de concreto y asfalto.

Este poemario es de Ediciones La Mancha y forma parte de la colección La Buena Calle que ganó el Premio Nacional del Libro en 2005.