martes, 21 de enero de 2014

La pausa necesaria

El 2013 fue un año intenso, agotador, exigente. La partida de nuestro comandante eterno me coñaceó. Diez meses después sigo viviendo mi duelo y lidiando con la tristeza.

Me llené de vainas, tareas y trabajo para intentar no pensar en la muerte de nuestro Chávez. No funcionó. La tristeza sigue.

En el blog, escribí hasta el cansancio. Escribí de todo, sobre todo. Fotomanchetas, afiches, estudios, noticias, reseñas. De los años de la Bitácora, sin duda el 2013 fue el más fructífero.

Fructífero en cantidad de notas publicadas y en número de visitantes. Por eso estoy agradecido, pero ha llegado el momento de hacer una pausa necesaria.

Siento que en esta Bitácora he estado privilegiando lo urgente, sobre lo importante. Quiero cambiar eso.

He leído muchisisisisísimos libros sobre diversidad sexual y feminismo pero todavía no he escrito sus reseñas. He descubierto el trabajo de artistas, consagrados y nuevos, y no he podido contarles lo que sus obras han generado en mí.

He visto películas de las que quiero hablarles, pero mis notas están en una pila de papeles esperando un feriado en el calendario y una brisa de inspiración.

Por todo eso, me tomaré unas semanas para descansar del blog. Es como una especie de desintoxicación. Serán unos días para pensar, perderme, reflexionar y recargar las baterías.

Seguiré activo por el tuiter compartiendo el vainero que he escrito en estos años de bloguero. Nos vemos en unas semanas, cuando el cuerpo haya recuperado sus fuerzas y mis dedos extrañen el teclado de la computadora.