miércoles, 4 de septiembre de 2013

El amor es el mismo ¿Cómo no puedes verlo?


Esta campaña me la encontré en el muro de Giovanni Piermattei. Se trata de una iniciativa a favor del matrimonio igualitario en Italia. Se llama #Loveislove y la impulsa CondividiLove, un proyecto de comunicación basado en las redes sociales y el intercambio de contenidos en la web.

 
El 4 de julio de 2012, lxs integrantes de CondividiLove lanzaron los videos que ven arriba y abajo. Dos bellezas. La música, los personajes. Il matrimonio è un diritto di tutti. El objetivo era sensibilizar a la opinión pública italiana sobre la necesidad de legislar en la materia y reconocer los derechos de las parejas integradas por dos hombres o dos mujeres.

Como sabemos, el matrimonio igualitario sufrió un revés en Italia cuando el Papa Nazi, el anterior, pidió a los legisladores del mundo oponerse a estas leyes. Puede que en muchos países, este llamado del Papa Nazi no haya tenido eco, pero en Italia, que convive con el Vaticano adentro, esta declaración de Ratzingert frenó la corriente de opinión pública favorable al matrimonio gay.
Visita la página web de estos compas italianos. Allí, ellxs te invitan a participar. Es fácil. Te tomas una foto con tu pareja y le agregas la aplicación que te ponen en su portal web.
Si algún latinoamericanx o caribeñx se anima, pueden participar. Los muchachos y muchachas que salen en las fotos son bellxs, pero a esos afiches no les caería mal un poquito del sabor y el color latino.

Este es un ejemplo fino de cómo podemos cerrar filas por las redessociales por una causa común.
Te dejo el comunicado que ellxs publicaron en su página web. Lo puedes leer en italiano, inglés, español y ruso. Vaya manera de entender que vivimos en un mundo globalizado.
Una cuestión de civismo, incluso antes que de amor

En los mismos días en los que América se hacía eco del mensaje "Legalize Love" inspirado en las palabras del presidente Barack Obama, en Italia los principales representantes de un partido que debería considerarse "progresista" etiquetaban de extremista e ilusoria la sola posibilidad de que en nuestro país dos personas del mismo sexo se unieran en matrimonio. Nunca.

Inspirados por estos hechos, algunos ciudadanos libres de diferentes orientaciones sexuales han decidido unirse por una causa que debería pertenecer a todas y todos, más allá de cualquier diferencia.

Porque en un país como Italia no podemos esperar que sean los líderes políticos quienes pidan a su pueblo el valor de apoyar los cambios necesarios y subsanar las desigualdades todavía existentes en la legislación. No pensemos sólo en dirigentes socialistas como Zapatero o Hollande, pero hasta un conservador como el dirigente británico Cameron que justo en estos días ha declarado: "el matrimonio me apasiona y pienso que si funciona para los heterosexuales como yo, tendría que funcionar para todos; por ello deberíamos tener los matrimonios gays y por ello los introduciremos".

En un país como Italia el cambio no tiene ningún testimonio ilustre. Tiene que partir por lo tanto desde las bases del pueblo, con todos los medios de los que dispone. El primero, nunca tanto como hoy, es el compartir.

El matrimonio es un derecho de todos. CONDIVIDILOVE.