jueves, 29 de agosto de 2013

Fallen Angels

And the winners is… Ignacio Rodríguez for Fallen Angels.
Well… I want to thanks to my mothers, my family in general and Litlle Jane for her support in this film. Thanks a lot, I love you.
A Ignacio siempre le gustó comer de la que pica el pollo. Seguramente pensó hasta el final que lo había traicionado. Cuando llegué hasta la puerta de su cuarto escuché aplausos. Eran su único vicio, los aplausos. Los grababa en los teatros, en los actos revolucionarios, en los encuentros deportivos… y después tenía la facultad de creerse que eran suyos cuando los escuchaba absorto en una grabadora Sony, de esas de cinta que se usaban para las clases de inglés y que él se había robado con su amigo el Tommy una noche del año setenta y ocho. Por supuesto, estaba tan pasada de moda y tan maltrecha que sus bocinas transformaban aquellos aplausos en aguacero tropical, en fogata crepitante, en cascada… pero él escuchaba el aplauso celestial que le tributaba el mundo de las artes y agradecía por un viejo micrófono Toa, en inglés, por supuesto, a la imaginaria concurrencia”.

Este es el inicio del cuento Fallen Angels del escritor cubano Joel Cano. Con esta historia él ganó en 1997 el Premio Juan Rulfo que otorga Radio Francia Internacional. Es una delicia. Si quieres leerlo, consigue la compilación “Nuevos narradores cubanos” realizada por la investigadora Michi Strausfeld y publicada por la Editorial Siruela en 2002. No tiene desperdicio.