jueves, 2 de mayo de 2013

¿Deportado por ser demasiado sexy?

 

No es cuento. La noticia circuló en las redes hace unos días. Se trata del fotógrafo, actor y poeta Omar Borkan Al Gala. Ahora resulta que ser bonito es un delito.

El muchacho es bello. No se puede negar, pero de ahí a expulsarlo de un país por ser “irresistible” es como mucho.


Omar fue detenido y expulsado junto a otros dos hombres durante un festival cultural en la ciudad de Riah. Ellos trabajaban como promotores en el stand turístico de los Emiratos Árabes Unidos. 





La decisión la tomó la policía religiosa de Arabia Saudí, específicamente la Comisión para la Promoción de la Virtud y la Prevención de Vicios. Los integrantes de esta comisión temían que las visitantes mujeres de la feria se enamoraran de estos tres muchachos.

En estos momentos recuerdo cuán afortunados somos de vivir en países laicos. No se trata además de algo exclusivo del mundo musulmán. Estoy seguro que más de un sacerdote católico o pastor cristiano estaría feliz si las doctrinas cristianas volvieran a tener rango de ley. Cárcel a los sodomitas, azotes a los divorciados, excomunión a los poliamorosos y castigo a los herejes que profesan otras religiones.


 

¿Tú qué piensas? Si él te hace una propuesta indecente ¿te negarías? ¿Realmente el tipo está tan podri’o de bueno que requiere una deportación inmediata? ¿A dónde lo deportarías y con quién?