Este es mi blog. Me llamo Jorge, soy periodista, aprendiz de historiador y militante de izquierda. Por acá comentaba noticias sobre diversidad sexual, feminismo, lucha contra el VIH/SIDA, organizaciones LGBTI de la Patria Grande y otras mariqueras. Ahora me consigues en IG y TIKTI
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martes, 12 de abril de 2016
La Comunión
En la penumbra, una precaria luz me guía hasta las regaderas. Abro el grifo en medio del sauna y el agua fresca se siente helada sobre mi piel.
Una larga gota se abre camino por mi nuca. Baja por la espalda y lame entre mis nalgas, justo donde minutos antes un negro de la costa exorcizaba sus demonios.
Lo acabo de conocer en medio del vapor. Treinta minutos atrás, se me acerca al oído y me dice: "Voltéate".
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sábado, 28 de marzo de 2015
Conoce la vida de una estrella del porno gay
1
Lo primero que quiero decir es que mi conocimiento del mundo porno gay (productoras, actores famosos, clásicos, etc.) es bien limitado. No por prejuicios moralistas ni nada de esa paja.
Lo que ocurre es que después de acabar, suele terminar mi pasión por la película y sus actores, a pesar de tener enormes dotes artísticos. En dos platos: el calentón me dura hasta que me vengo. Después de eso, mi curiosidad por el mundo del porno desaparece.
domingo, 7 de julio de 2013
¿Hay una industria porno en Venezuela?
La
noticia me dio mucha risa. En la capital del estado Miranda un grupo
de jóvenes muy bien dotados salió a manifestar contra la
inseguridad y por el abandono del gobernador fascista que nos
gastamos los mirandinos.
Era
un grupo pequeño de manifestantes pero causaron mucho revuelo porque
estaban en ropa interior y tenían los cuerpazos. Las chicas y los
chicos. La verdad sea dicha.
El
cuento es que a los pocos días se supo que el organizador de esta
“colorida” protesta es un actor porno venezolano. Se llama ZeusRodríguez y la prensa de oposición intentó atacarlo por su
profesión. Tampoco era un secreto el oficio de este muñeco. Diarios
locales ya habían hecho varias reseñas de su carrera en la
industria de la carne con papa. Acá su tuiter @ZeusRodriguezX
Lo
que me sorprendió es que existiera una industria pornográfica en
Venezuela. Según entendí Zeus ha participado en algunas cintas
criollas de este género. En su perfil de feisbu se pueden ver
algunas de estas fotos.
Todavía
no sé si ha actuado en pelis heterosexuales o gay y tampoco he
tenido la dicha de apreciar el talento del compañero. Pero lo que
más me intriga es saber cómo se llama la productora porno criolla.
Estaré
investigando y prometo publicar por aquí los hallazgos de mi
búsqueda.
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Zeus Rodríguez
sábado, 22 de diciembre de 2012
Un banquete nueva edición de revista venezolana Gente Rara
Ya está lista la nueva edición de la revista Gente Rara. Les confieso que estoy enamorado de este proyecto. Me encanta la propuesta. Pablo, felicitaciones por este trabajo.
En esta oportunidad el tema central es homoerotismo y porno disidente. Hay unos trabajos fotográficos geniales. En esta oportunidad también hay un texto mío llamado "Cuando sea grande quiero ser actor porno".
Feliz de poder disfrutar de esta nueva edición. Si no la has leído, acá te doy el link. Como siempre, no tiene desperdicio. Gente Rara nº 5 Homoerotismo y porno disidente.
Les pongo parte de la presentación que hizo Pablo en esta edición.
"Todxs estamos expuestos al porno de algún tipo. Desnudos que inundan nuestras pantallas, sin querer y queriendo, coitos fingidos y teatralizados, orgasmos exagerados, roles imposibles. El sexo no tiene por qué ser un signo de decadencia, pero su diseminación visual, su espectacular banalización es, indudablemente, un signo de nuestra época. Que no es de decadencia moral, como dirán los cristianos ortodoxos (u otros tantos heterodoxos), pero sí de cuestionamientos profundos que van justamente a la raíz de todo. La incertidumbre imperante se ha comido las bases de los grandes relatos, se han perdidos los referentes sagrados, las instituciones tradicionales han sido testigos de su desmoronamiento. En medio de todo eso, florecen otros discursos. Otros discursos que son posibles en estas condiciones y no en otras".
"El número cinco de Gente rara intenta dar cuenta de eso, de lo pornográfico y del sexo que consumimos, que practicamos pero, sobre todas las cosas, del sexo que vemos. Esta quizá sea por excelencia la época también del voyeurismo normalizado, por eso es bueno preguntarnos acerca de lo pornográfico y del erotismo, acerca de lo que nos excita, lo que genera en nosotrxs, de lo que consideramos bello, de los contextos del sexo y de lo que produce y reproduce ese discurso pornográfico, más allá de erecciones y espasmos. Y es bueno, finalmente, proponer contra-discursos y prácticas distintas. Eso se quiso hacer en este número: hablar sobre la representación del sexo entre iguales y proponer posibles disidencias prácticas ante esa representación hegemónica; no obstante, discúlpennos si aún así seguimos siendo demasiado políticamente correctos. Estamos trabajando en cómo superarlo y en cómo ampliar nuestros horizontes".
En esta oportunidad el tema central es homoerotismo y porno disidente. Hay unos trabajos fotográficos geniales. En esta oportunidad también hay un texto mío llamado "Cuando sea grande quiero ser actor porno".
Feliz de poder disfrutar de esta nueva edición. Si no la has leído, acá te doy el link. Como siempre, no tiene desperdicio. Gente Rara nº 5 Homoerotismo y porno disidente.
Les pongo parte de la presentación que hizo Pablo en esta edición.
"Todxs estamos expuestos al porno de algún tipo. Desnudos que inundan nuestras pantallas, sin querer y queriendo, coitos fingidos y teatralizados, orgasmos exagerados, roles imposibles. El sexo no tiene por qué ser un signo de decadencia, pero su diseminación visual, su espectacular banalización es, indudablemente, un signo de nuestra época. Que no es de decadencia moral, como dirán los cristianos ortodoxos (u otros tantos heterodoxos), pero sí de cuestionamientos profundos que van justamente a la raíz de todo. La incertidumbre imperante se ha comido las bases de los grandes relatos, se han perdidos los referentes sagrados, las instituciones tradicionales han sido testigos de su desmoronamiento. En medio de todo eso, florecen otros discursos. Otros discursos que son posibles en estas condiciones y no en otras".
"El número cinco de Gente rara intenta dar cuenta de eso, de lo pornográfico y del sexo que consumimos, que practicamos pero, sobre todas las cosas, del sexo que vemos. Esta quizá sea por excelencia la época también del voyeurismo normalizado, por eso es bueno preguntarnos acerca de lo pornográfico y del erotismo, acerca de lo que nos excita, lo que genera en nosotrxs, de lo que consideramos bello, de los contextos del sexo y de lo que produce y reproduce ese discurso pornográfico, más allá de erecciones y espasmos. Y es bueno, finalmente, proponer contra-discursos y prácticas distintas. Eso se quiso hacer en este número: hablar sobre la representación del sexo entre iguales y proponer posibles disidencias prácticas ante esa representación hegemónica; no obstante, discúlpennos si aún así seguimos siendo demasiado políticamente correctos. Estamos trabajando en cómo superarlo y en cómo ampliar nuestros horizontes".
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sábado, 19 de mayo de 2012
Cuando sea grande quiero ser actor porno
1
La
idea me vino la primera vez que fui a un hotel. Tenía 23 años.
Apenas comencé a entrar dentro de ese culo, lo único que pensaba
era “¿por qué no me enseñaron esto en bachillerato? Me hubiera
divertido muchísimo desde esa época”.
Con
el tiempo, con otras parejas y en otras posiciones y roles, la idea
volvía. Cada vez que tiraba, pensaba: Si yo viviera de esto, sería
un hombre muy feliz.
A
veces pienso que si me pagaran por cada polvo, sería millonario,
pero es sólo un comentario fanfarrón. Mi vida sexual nunca ha sido
tan agitada.
2
En
la cama suelo ser desinhibido y hasta ahora me he divertido un
montón. Soy un tipo guerrero, al menos en la cama.
Una
vez me invitaron a una sex party. Al final del encuentro, uno de los
muchachos se me acercó y me dijo que si la próxima vez entregaban
premios, seguramente yo me los ganaría todos.
Sonrojado
y a carcajadas, acepté la distinción y hasta me imaginé los
renglones en los que podría resultar victorioso. Actor revelación,
mejor interpretación individual, mejor dúo o tex mex, mejor edición
de sonido, mejor guión original, mejor actor principal y el más
importante para mí, el premio del público al culo más rico.
“Gracias a la academia y a todos los que votaron. Este premio es
para ustedes”.
3
Con
los años la idea fue tomando fuerza y comencé a afinar eso de
querer vivir del sexo. ¿Específicamente qué me gustaría hacer?
¿Quería ser chapero, actor porno, stripper, masajista?
Un
chapero debe tener sexo con clientes, la mayoría de los cuales son
realmente desagradables. En cambio a un actor porno le pagan por
tirar con tipos relativamente sabrosos. Y si es una buena productora
de cine, los compañeros de reparto deben ser unos mangazos podri’os
de bueno.
Las
otras carreras no me entusiasmaban. No sé dar masajes y dudo que
alguien me quiera ver en un batitubo.
4
Sí,
ahora estaba más claro. Más que vivir del sexo, me gustaba la idea
de ser actor porno. Claro, en Europa o Estados Unidos hay productoras
de cine gay para adultos mucho más consolidadas, pero en Venezuela
no conocía a ninguna.
Tampoco
me esforcé buscando una, pero hace unos meses un compañero de
trabajo me pidió un favor. Estaba buscando dos tipas para una
película porno lésbica que él estaba haciendo.
Me
mordí los labios pero al final no me aguanté y le pregunté si
estaban buscando a actores. Él con una sonrisa pícara me dijo que
sí y, si estaba interesado, me podía anotar.
Quizás
hubiese aceptado, si no fuese alguien del trabajo. Quizás no. El
hecho es que arrugué. Aunque me encantaría poder ir a un set de
filmación de una carne con papa y tripearme el ambiente. Está en mi
lista de cosas por hacer.
5
En
estas semanas compré la biografía del actor porno Martín Mazza.
Este español es muy famoso en el cine erótico. El libro trae un dvd
que recoge el día a día de este personaje.
Nada
mejor que un baño de realidad para poner todo en perspectiva. Martín
es muy franco y va contando las cosas que hace un actor porno gay.
Largas
sesiones de fotos, ir a discotecas y bares casi todas las noches,
firmar autógrafos. Todo eso me parece cansón.
Lo
que más me impresionó es que cada vez que va a tener sexo… para
una película o para una sesión de sexo en vivo en una discoteca…
cada vez que va a tener sexo, se inyecta en el pene algo como viagra
en polvo.
Tal
cual. Es una droga comercial, que viene con inyectadora y se coloca
de cada lado del pene.
Ahí
se murió la magia. Pensé que si cada vez que yo tendría sexo,
tendría que inyectarme la paloma… ya no sería divertido. Hasta
allí llegaron mis ganas de ser actor porno.
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