miércoles, 11 de noviembre de 2015

Un poema de Kattia Piñango Pinto


Me dejo arrastrar por la serpiente donde
los buses dejan sus almas partidas
Con pasajeros que se pierden en
los mal abreviados mensajes de texto
y las maletas de los carros
Todos quieren uno
La fiebre del último modelo
Lo último en tecnología móvil
La última moda de tener lo que todos tienen


El cáncer de los comerciales
metiéndose en la fibra de concreto
deambulando por el cerebro de sus víctimas
Siempre se trata de parecer
El resto es obviable
Así como aquella niña que aprendió
A caminar viendo para arriba
Como le enseñaron
El país de las mujeres bellas
(Ella es una reina)
“la venezolana no camina: modela”
Pero yo
Que soy venezolana
No modelo
Camino
No es pasarela
Es la vía
En la que aprendo
Con la lluvia
Pegándome en el lomo
Sin paragua
Sin prisa
Sin poses de damita adiestrada

Yo no modelo,
Camino
Como me enseñó mi madre
Como me enseñaron mis abuelas.

…..
Este poema forma parte del libro Temporal de Kattia Piñango Pinto. Ella nació en Caracas en 1975 en el seno de una familia de izquierda. En 1998 se graduó de Letras en la Universidad Central de Venezuela.

Me gustó su poesía porque habla como yo, sin intenciones de sonar pretenciosa, intelectual o rebuscada. Habla de la vida en la ciudad, habla de lo urbano, de lo perdido y solos que podemos llegar a sentirnos en nuestros mundos de concreto y asfalto.

Este poemario es de Ediciones La Mancha y forma parte de la colección La Buena Calle que ganó el Premio Nacional del Libro en 2005.