Los estudios históricos en el siglo XX asistieron a tres revoluciones determinantes que marcaron el futuro de este campo: la primera es la incorporación de los métodos estadísticos en la investigación tradicional, la segunda es lo que vagamente se conoce como Escuela de Anales; y la tercera es el nacimiento de la Historia de las minorías (Boswell, 1985).
Para esta investigación las ideas de Anales y la incorporación de las minorías como sujetos legítimos en el quehacer histórico presentan un marco de referencia que permite situar el análisis de las publicaciones impresas destinadas a LGBT (Boswell, 1985; Burke, 1996).
A continuación se presentan los aportes de la Escuela de Anales y de la Historia de las minorías al estudio del movimiento sexodiverso.