El teléfono de casa
no sirve para hablar contigo.
Necesito el que me permita
hacerme del tamaño
de las ranuras a rayas
de ese inútil auricular.
Convertirme en electricidad
viajar entre cables
por arriba y abajo
venciendo distancias llegar a tu edificio.
Preguntar a la conserje
cuál es tu apartamento.