No sé cómo inventarme un encuentro
hoy tropiezo con todos los recuerdos
y no hay crepúsculo donde esconderme
con mis miedos
a dónde fuiste
sin dejar territorio
para mis alegrías
a dónde fuiste.
Iván Padilla Bravo
Por qué no te conocí en la escuela
cuando los amores eran de lápices borrar
caídas a propósito en el piso
los recreos eran como un viaje
a París en AmericanAirlines
por qué no te conocí
cuando el querer era un cuento
de cuadernos y barajitas Sarah Kay
atesoradas debajo del colchón de mi barco de sueños
por qué no te avizoré
en los juegos de peloticas de goma
improvisados en el patio de la escuela
en temporadas de play off
donde mis anotadas eran memorables
y dejé sin prudencia el cuerito de las rodillas
por qué no, en plena revolución de los claveles
cuando mi padre me enseñaba a leer en aquellos tomos de El capital
dónde estabas tú con esa sonrisa a prueba de toda letra grande



